- El Instituto Geofísico registró dos temblores en la madrugada del 7 de noviembre de 2026.
- Los epicentros se localizaron en las provincias de Manabí y Napo a profundidades medias.
- La Secretaría de Gestión de Riesgos confirmó ausencia de víctimas o daños estructurales.
- Técnicos recuerdan que Ecuador mantiene un monitoreo permanente por su posición tectónica.
Durante la madrugada de este sábado 7 de noviembre de 2026, dos temblores de intensidad moderada sacudieron el territorio nacional, según información confirmada por el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional. Los sismos tuvieron como epicentros sectores rurales de las provincias de Manabí y Napo, sin causar víctimas ni perjuicios materiales en viviendas o vías de comunicación.
Características técnicas de los dos temblores en Manabí y Napo
El primer evento ocurrió a la 01:24 en la Costa ecuatoriana, con una magnitud preliminar de 3,8 grados y una profundidad de 18 kilómetros en el sector sur de Manabí. El movimiento fue catalogado como superficial, razón por la cual habitantes de zonas aledañas alcanzaron a percibir el temblor de forma instantánea, principalmente en comunidades cercanas a Jipijapa y Puerto López.
Dos horas más tarde, a las 03:42, los sensores monitorearon un segundo sismo en el Oriente ecuatoriano, en la provincia amazónica de Napo. Este movimiento alcanzó una magnitud de 3,6 grados a una profundidad focal de 10 kilómetros, concentrándose en las proximidades del cantón Tena. En ambos casos, las ondas se disiparon rápidamente en el suelo sin generar afectaciones a las represas hidroeléctricas ni a los oleoductos de la región oriental.
Monitoreo y descarte de emergencias por Riesgos
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos coordinó con las salas de situación provinciales para verificar el estado de puentes, carreteras y centros médicos. Ninguna localidad reportó cortes de energía eléctrica ni afectaciones a los sistemas de dotación de agua potable o redes de telecomunicaciones móviles.
El Inocar aclaró que las características geológicas del evento costero en Manabí no reunieron los parámetros indispensables para generar un tsunami en las playas ecuatorianas. La vigilancia institucional permanece activa las 24 horas del día para procesar cualquier réplica eventual y coordinar ayuda humanitaria en caso de eventos de mayor escala.
Medidas básicas de seguridad en el hogar
Los expertos en geología enfatizan que la actividad sísmica forma parte de la dinámica ordinaria del territorio ecuatoriano, influenciada por la colisión continua de placas tectónicas. Se exhorta a la población a inspeccionar las instalaciones de gas, revisar rutas de evacuación en sus vecindarios y fijar muebles pesados a las paredes para evitar accidentes domésticos durante temblores nocturnos.
La respuesta rápida frente a fenómenos naturales coincide con las campañas de prevención de temporada, del mismo modo en que el Inamhi pronostica lluvias intensas y tormentas en el Litoral por El Niño para salvaguardar a las comunidades vulnerables. La información sísmica oficial se encuentra disponible en el Instituto Geofísico EPN y la entidad de prevención de la Secretaría de Gestión de Riesgos.
Los técnicos del organismo sismológico reiteraron que estos eventos no guardan relación con fallas anómalas sino con la constante liberación de energía en la corteza terrestre sudamericana. Las cuadrillas de emergencia continuarán operando de manera preventiva en toda la geografía nacional con monitoreo continuo.









