- José Armando y José Luis Cevallos Herrera fallecieron tras complicaciones clínicas en Colombia.
- Los parientes en la ciudad de Milagro gestionan autorizaciones con la Cancillería ecuatoriana.
- Vecinos y grupos ciudadanos impulsan colectas benéficas para financiar los gastos de traslado.
- Autoridades locales y de salud coordinan asistencia para el sepelio en la provincia del Guayas.
Una profunda consternación embarga a los pobladores de Milagro, en la provincia del Guayas, tras confirmarse el fallecimiento de los hermanos José Armando y José Luis Cevallos Herrera, ampliamente conocidos como los siameses de Milagro. Los jóvenes perdieron la vida en un centro asistencial de Colombia, país al que habían viajado con la esperanza de someterse a tratamientos médicos especializados ante el agravamiento paulatino de su cuadro clínico.
Gestiones oficiales ante consulados y ministerios
Desde su residencia ubicada en la avenida Jaime Roldós, la madre y demás familiares iniciaron el contacto con el personal diplomático del Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana para obtener los salvoconductos y la documentación requerida para el traslado fúnebre transfronterizo. Los trámites buscan garantizar la repatriación digna y rápida de los cuerpos hacia territorio nacional, cumpliendo con los protocolos sanitarios y aduaneros exigidos por las autoridades de ambas naciones.
Los allegados manifestaron que las complicaciones en los sistemas respiratorio y circulatorio aceleraron el desenlace, pese a los esfuerzos desplegados por los médicos tratantes y el seguimiento previo con especialistas del Ministerio de Salud Pública del Ecuador. La familia apela ahora a la celeridad de las autoridades consulares para sortear las exigencias legales del traslado y facilitar la llegada de los féretros.
Acompañamiento ciudadano y respaldo barrial
La comunidad de Milagro ha respondido con movilizaciones espontáneas y cruzadas solidarias para costear los valores funerarios y de logística internacional, contando con el respaldo de representantes comunitarios y del Municipio de San Francisco de Milagro. Vecinos y amigos recuerdan a José Armando y José Luis como un testimonio imborrable de unión, afecto y perseverancia que conmovió a todo el país durante más de dos décadas.
En los exteriores de la vivienda familiar se instalaron carpas donde allegados y conocidos realizan vigilias de oración, recibiendo donaciones voluntarias de víveres y aportes económicos de ciudadanos solidarios. Los comités barriales señalaron que coordinan con las autoridades del cementerio general del cantón la adecuación del espacio donde reposarán los restos de los dos jóvenes, previendo una concurrencia multitudinaria de moradores para el cortejo fúnebre.
Diversas instituciones educativas y gremios locales han manifestado su adhesión al duelo que enluta a la ciudad, comprometiendo aportes económicos complementarios para que la familia pueda solventar los compromisos adquiridos en clínicas del exterior.
Este respaldo ciudadano refleja los lazos de ayuda mutua que emergen con frecuencia en los cantones del Litoral ante contingencias humanas y de servicios básicos, como lo demuestran las iniciativas ciudadanas sobre vecinos de Durán que buscan soluciones ante problemas de abastecimiento. Los deudos confían en que las gestiones diplomáticas concluyan sin demoras en las próximas 48 horas para despedir a los hermanos en su natal Milagro con el homenaje que merecen.









