- Asentamientos urbanos del cantón costero recurren a tanques plásticos para almacenar el agua pluvial.
- La escasez en las redes matrices y la turbiedad del flujo intermitente motivaron la recolección doméstica.
- El gasto continuo en camiones distribuidores particulares impacta severamente en la economía de los hogares.
- Moradores exigen la culminación de obras de conducción y mejoras en los pozos profundos de abastecimiento.
El déficit histórico de agua potable que padece el cantón Durán, en la provincia del Guayas, llevó a cientos de familias a encontrar en las recientes lluvias torrenciales un alivio temporal para mitigar la escasez del líquido vital en sus hogares. Ante la falta de suministro continuo por tubería y la pésima calidad del agua que llega esporádicamente a las viviendas, vecinos de sectores populares adaptaron aleros y techos de zinc para recolectar el agua pluvial en grandes tanques y recipientes plásticos.
El impacto de la falta de agua en la economía familiar
En cooperativas populosas como Una Sola Fuerza, El Arbolito y 28 de Agosto, el agua de la red pública se entrega apenas un par de días por semana durante unas pocas horas, a menudo con sedimentos amarillentos que imposibilitan su uso en la preparación de alimentos o en la higiene básica. Esta situación ha obligado históricamente a la población a adquirir agua de camiones tanqueros privados, con tarifas que pueden superar los dos dólares por tanque, un gasto recurrente que ahoga los ingresos de familias de escasos recursos económicos.
Con la llegada de los aguaceros de octubre de 2026, los moradores improvisaron bajantes con canaletas metálicas y tubos plásticos para llenar recipientes de 55 galones y cisternas artesanales. Los testimonios coinciden en señalar que el agua de lluvia captada en recipientes limpios resulta idónea para lavar vajillas, ropa y limpiar sanitarios, permitiéndoles reservar el agua comprada en botellones sellados exclusivamente para el consumo personal y la cocina.
Exigencias ciudadanas de una solución definitiva
Organizaciones barriales de Durán han protagonizado plantones y llamados de atención a la Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Durán (Emapad) para que concrete los trabajos de interconexión con el sistema de pozos de Chobo y modernice las estaciones de bombeo. La ciudadanía recalca que el derecho al agua potable no puede seguir supeditado a la generosidad de los aguaceros estacionales ni a la especulación de distribuidores privados.
La persistencia de estas dificultades incide directamente en las condiciones de salubridad de los barrios populares, donde líderes comunitarios alertan sobre el aumento de afecciones dermatológicas y estomacales derivadas del uso de agua no tratada. Diversos colectivos demandan que el gobierno central y las autoridades seccionales fiscalicen las obras de acueducto pendientes para garantizar agua potable digna a los más de 300.000 habitantes de la ciudad.
Los reportes sobre los problemas de infraestructura y servicios esenciales en las distintas provincias ecuatorianas se cubren en la sección de noticias de Ecuador, donde se analiza la gestión de los gobiernos seccionales. La comunidad de Durán espera que los proyectos de financiamiento estatal se ejecuten con celeridad para garantizar agua continua y segura a toda la urbe.
Fuente informativa: El Universo — “El agua de san Pedro nos llega más limpia que la de la tubería”: la lluvia se convierte en reserva de agua para familias de Durán.









