- El convenio se firmó el 18 de agosto entre DP World, The Social Project, Geocycle Ecuador y Fundación Holcim.
- El programa «Comunidad Que Transforma» ya capacitó a más de 3.000 residentes de la Isla Puná desde 2025.
- Se han recolectado más de 20.000 kilogramos de residuos y entregado 4.000 productos vía Eco-Trueque.
- Geocycle coprocesará los residuos no reciclables para la producción de cemento de Holcim.
La Isla Puná, en pleno golfo de Guayaquil, suma dos aliados nuevos a un modelo de gestión de residuos que ya venía transformando la relación de sus comunas con la basura que generan. DP World en Ecuador y The Social Project firmaron el 18 de agosto una alianza con Fundación Holcim Ecuador y Geocycle Ecuador, la gestora ambiental del Grupo Holcim, para ampliar el alcance del programa «Comunidad Que Transforma».
Más de 3.000 personas ya participan del programa
Desde que arrancó en 2025, la iniciativa ha capacitado a más de 3.000 residentes de las comunas Cauchiche, Bellavista, Estero de Boca y Subida Alta, que además han tomado parte en jornadas de limpieza de sus propias playas. Ese trabajo permitió recolectar más de 20.000 kilogramos de residuos, que al entregarse para reciclaje dieron acceso a los participantes a más de 4.000 productos entre víveres y materiales de segunda vida, bajo el mecanismo conocido como Eco-Trueque.
Ese esquema de intercambio es presentado por las organizaciones como una muestra de cómo la gestión responsable de residuos puede convertirse en una oportunidad económica concreta para comunidades costeras que dependen en gran parte de la pesca artesanal.
De la playa al aula: un laboratorio de innovación social
El programa ya había avanzado con la apertura de un Laboratorio de Innovación Social en la Escuela Fiscal John F. Kennedy, en la comuna Cauchiche, donde se transforman plásticos reciclados en útiles escolares. La iniciativa involucra directamente a estudiantes, docentes y familias en el aprendizaje práctico sobre reciclaje.
Qué aporta cada nuevo socio a la alianza
Con la llegada de Geocycle Ecuador, la isla suma una capacidad que antes no tenía: procesar los materiales que, por su estado, no pueden reciclarse de forma convencional. Esos residuos tendrán una segunda vida mediante coprocesamiento, un método que recupera su contenido energético y lo incorpora al proceso de producción de cemento de Holcim Ecuador, en lugar de terminar en un relleno sanitario o en el entorno natural de la isla.
Fundación Holcim Ecuador, por su parte, se sumará a las tareas de sensibilización y educación ambiental del programa, con el compromiso de apoyar la gestión de hasta 10 toneladas anuales de residuos no reciclables no peligrosos generados en la zona.
Un problema que la isla enfrenta sin servicios formales
La Isla Puná enfrenta desafíos propios de un territorio insular: acceso limitado a servicios formales de recolección de basura y una fuerte dependencia de los recursos marino-costeros para la subsistencia diaria. En ese contexto, articular capacidades de una empresa portuaria, una gestora ambiental industrial y una fundación corporativa permite atender el problema desde distintos frentes a la vez, en lugar de que cada actor trabaje de forma aislada.
El modelo se enmarca en los objetivos de reducción de residuos plásticos que promueve el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y en la política nacional de gestión ambiental que impulsa el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica del Ecuador. Iniciativas de sostenibilidad corporativa similares se han multiplicado en otras provincias, como puede verse en el reporte sobre la nueva etapa de crecimiento de Grupo UNACEM o en la nota sobre el consumo de agua y energía de los centros de datos de IA, otro frente donde la sostenibilidad se ha vuelto una exigencia empresarial.
Una fase que busca sostenerse con menos apoyo externo
Las cuatro organizaciones señalaron que esta alianza marca el inicio de una nueva etapa del programa, orientada a consolidar la gestión circular como parte de la vida cotidiana de las comunas de la isla, más allá de las jornadas puntuales de limpieza que dieron origen a la iniciativa. El objetivo de mediano plazo es que el modelo de Eco-Trueque dependa cada vez menos del apoyo externo y pueda replicarse en otras zonas costeras del país con necesidades similares de gestión de residuos.
Una isla con potencial turístico que depende de sus playas limpias
La Isla Puná, además de su actividad pesquera, atrae cada año a visitantes interesados en el avistamiento de aves, el turismo comunitario y sus extensas playas de arena blanca. Esa vocación turística depende directamente del estado de sus costas: la acumulación de plástico y otros residuos no solo afecta a la fauna marina, también deteriora el atractivo del territorio para quienes buscan playas conservadas.
Por eso, los promotores del convenio insisten en que la sostenibilidad de la isla no puede depender únicamente de campañas puntuales, sino de una estructura permanente que combine capacitación, infraestructura de coprocesamiento y mecanismos económicos como el Eco-Trueque, que dan a los propios habitantes una razón concreta para sostener la limpieza de su entorno en el tiempo.










