- Los progenitores de los infantes siameses nacidos en Guayaquil pidieron comprensión para despedir a sus hijos en estricta intimidad.
- El delicado cuadro médico de los recién nacidos generó una profunda ola de solidaridad en todo el territorio ecuatoriano.
- La familia agradeció el esfuerzo de los especialistas de la salud y el cariño demostrado por la ciudadanía.
Un llamado a la sensibilidad y el respeto humano hicieron los padres de los siameses que nacieron en una clínica de la ciudad de Guayaquil. Tras confirmarse el lamentable fallecimiento de los pequeños debido a severas complicaciones anatómicas congenitas, sus familiares solicitaron a la opinión pública, a los medios de comunicación y a los usuarios de plataformas digitales que se respete el duelo íntimo durante los actos fúnebres de despedida.
Petición de respeto y recogimiento en el duelo
A través de un sentido mensaje compartido por familiares cercanos, los padres explicaron la necesidad de atravesar este doloroso trance en un ambiente de recogimiento, paz y silencio, lejos del asedio de cámaras y micrófonos. Pidieron enfáticamente que no se difundan imágenes o contenidos sensibles que puedan atentar contra la memoria de los bebés y la tranquilidad emocional de sus parientes.
Los progenitores expresaron su profunda gratitud por la abrumadora respuesta de solidaridad y afecto que recibieron de parte de ciudadanos de todo el Ecuador, quienes manifestaron su respaldo constante mediante plegarias y palabras de consuelo. Las noticias que impactan el ámbito social y comunitario se entrelazan con la actualidad nacional y las alertas preventivas difundidas por el Inamhi.
Agradecimiento a los especialistas de salud
En medio de la aflicción, la familia reconoció el trabajo profesional y la entrega demostrada por los médicos pediatras, neonatólogos y personal asistencial que brindaron cuidados intensivos y atención multidisciplinaria a los recién nacidos desde el momento del parto.
Organizaciones sociales y ciudadanos han exhortado a la colectividad a brindar un apoyo silencioso y empático a esta familia, recordando que el dolor de una pérdida irreparable demanda la máxima prudencia y deferencia de toda la comunidad.
Las honras fúnebres de los pequeños se llevarán a cabo en una íntima ceremonia reservada exclusivamente para sus familiares más allegados.
La sociedad civil en pleno acompaña en espíritu a los padres, respetando su deseo de vivir su duelo en un entorno de paz y serenidad.
La despedida a los infantes se desarrollará bajo estrictas medidas de reserva familiar para resguardar la intimidad del doloroso momento.
Diversos sectores de la sociedad ecuatoriana han valorado la prudencia y valentía de la familia al solicitar respeto ante un suceso médico que conmovió al país entero.
El homenaje íntimo de sus seres queridos será el mejor testimonio de amor y paz para despedir a los pequeños en la ciudad de Guayaquil.
La ciudadanía en general ha respondido con enorme respeto y madurez frente al llamado de los padres, brindando condolencias y solidaridad desde el recogimiento.
La comunidad médica y ciudadana reitera su compromiso ético de respetar la memoria de los infantes y acompañar a sus deudos con muestras de afecto sincero y sincera comprensión.
Fuente original: El Comercio / Sección Actualidad









