- Un sensor satelital captó una descarga eléctrica de 113 kiloamperios en el norte de Guayaquil.
- Especialistas recomiendan suspender el uso de regaderas y lavado de vajilla ante descargas activas.
- Las tuberías metálicas y el agua corriente conducen sobretensiones residuales hacia el interior del hogar.
- El temporal invernal provocó acumulación de agua y emergencias en ciudadelas porteñas.
Las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño han desatado episodios de severa inestabilidad atmosférica en el Litoral ecuatoriano, motivando recomendaciones preventivas para los hogares. Organismos de socorro y meteorólogos alertaron que durante el desarrollo de una tormenta eléctrica es indispensable abstenerse de realizar tareas domésticas que involucren agua corriente, como ducharse, fregar platos o manipular ropa húmeda, debido a la capacidad de las descargas de propagarse por la red de tuberías de los domicilios.
Peligro por descargas y conductividad en una tormenta eléctrica
La preocupación técnica cobró fuerza tras el informe emitido por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), cuyos instrumentos satelitales detectaron un rayo de magnitud extraordinaria que alcanzó los 113 kiloamperios (kA) en el norte de Guayaquil, en las inmediaciones de Las Orquídeas y la autopista Narcisa de Jesús. Esta cifra excede notablemente los valores habituales de las descargas tropicales, que en promedio oscilan entre 20 y 30 kA.
Los expertos en física explican que el agua potable contiene minerales que facilitan el transporte de la corriente eléctrica, mientras que las cañerías metálicas de acero galvanizado o cobre funcionan como conductores preferentes hacia los puntos de contacto humano. Si una descarga atmosférica impacta en la estructura de un inmueble o en las líneas de tendido aéreo adyacentes, la sobretensión residual busca tierra viajando instantáneamente a través de las redes de plomería.
Estas alertas guardan estrecha relación con las consecuencias del temporal invernal en la urbe, documentadas ampliamente cuando las inundaciones en Guayaquil tras tormenta dejan un fallecido y severos estragos en arterias vehiculares y zonas residenciales bajas.
Recomendaciones del COE y medidas de autoprotección
Ante la recurrencia de relámpagos y truenos, comités de operaciones coordinados por el Municipio de Guayaquil y la Secretaría de Gestión de Riesgos instan a los ciudadanos a desconectar aparatos electrónicos sensibles, evitar el uso de computadoras de escritorio conectadas a la red fija y mantenerse alejados de balcones con rejas metálicas.
Las autoridades recuerdan que el ambiente húmedo y la salinidad propia del estuario porteño incrementan la conductividad en superficies mojadas. Por esta razón, se recomienda esperar un lapso mínimo de 30 minutos después de que haya cesado el último trueno antes de utilizar regaderas o grifos en las viviendas.
Protección de equipos de telecomunicaciones y animales de compañía
Los técnicos en telecomunicaciones aconsejan desconectar los cables coaxiales de televisión y las fuentes de alimentación de enrutadores wifi durante tormentas severas. Las líneas telefónicas tradicionales y las antenas exteriores captan pulsos electromagnéticos que pueden destruir tarjetas electrónicas e inducir descargas a través de tomacorrientes convencionales no protegidos.
Asimismo, los veterinarios recomiendan resguardar a los animales de compañía en habitaciones interiores alejadas de ventanales y patios descubiertos. El estrés auditivo ocasionado por los truenos y la sensibilidad canina a la ionización ambiental suelen provocar huidas accidentales o crisis de pánico en las mascotas, por lo que brindarles un espacio seguro y seco resulta fundamental.
Seguridad eléctrica y prevención comunitaria
Técnicos del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil enfatizaron la importancia de verificar que las instalaciones domiciliarias cuenten con breakers termomagnéticos y varillas de puesta a tierra certificadas. Una infraestructura eléctrica protegida disminuye significativamente el riesgo de incendios por cortocircuitos o averías de electrodomésticos durante temporales intensos.
Asimismo, los brigadistas barriales aconsejan no manipular cables desprendidos en calles anegadas y reportar de inmediato emergencias a la central del ECU 911. La autoprotección responsable y la disciplina en los hogares constituyen las medidas más eficaces para salvaguardar la vida frente a los rigores de la temporada invernal en la cuenca del Guayas.
Los especialistas recalcan que la prevención doméstica no debe tomarse a la ligera en sectores periurbanos donde el cableado aéreo es vulnerable a la caída de ramas o vientos huracanados. Mantener linternas a mano y evitar salir a la intemperie mientras se observen relámpagos cercanos garantiza la tranquilidad de las familias porteñas durante este invierno.









