- La Agencia de Tránsito y Movilidad instalará 40 resaltos en la concurrida vía del norte porteño.
- Los dispositivos serán de tipo parabólico cumpliendo normas del Instituto Ecuatoriano de Normalización.
- La intervención responde a los reiterados atropellos y colisiones por exceso de velocidad en la zona.
- El Cabildo complementará la obra con pasos peatonales elevados y señalética luminosa LED.
La seguridad de los peatones en la Av. Teodoro Alvarado Oleas en Guayaquil experimentará un cambio sustancial tras el plan de pacificación vial ejecutado por las autoridades cantonales. La Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) confirmó este 23 de septiembre de 2026 la instalación de 40 reductores de velocidad a lo largo de este transitado corredor del norte de la urbe, el cual conecta populosas ciudadelas residenciales con cooperativas del sector de Juan Montalvo.
A diferencia de los tradicionales resaltos de asfalto rústico que solían colocarse de manera empírica, los nuevos dispositivos contarán con diseño parabólico estandarizado bajo las normas técnicas del Servicio Ecuatoriano de Normalización (INEN). Esta geometría disminuye el impacto brusco sobre los sistemas de amortiguación de los vehículos, garantizando un frenado progresivo y seguro para el transporte público y particular.
Seguridad vial en la Av. Teodoro Alvarado Oleas en Guayaquil
Las estadísticas de accidentabilidad de la ATM registraban a esta arteria como un punto crítico debido a que conductores de buses urbanos y vehículos livianos rebasaban con frecuencia los 70 kilómetros por hora en tramos adyacentes a unidades educativas y dispensarios médicos. Los vecinos organizaron asambleas barriales para exigir soluciones técnicas definitivas que prevengan atropellamientos mortales.
La obra vial contempla también la construcción de tres pasos peatonales semaforizados a nivel de calzada con adoquines podotáctiles para personas con discapacidad visual, señalización termoplástica reflectiva de larga duración y reductores con iluminación intermitente LED alimentada por celdas solares para advertir a los conductores en horas de la noche.
Esta reestructuración de la movilidad urbana se suma a las medidas de contingencia vial aplicadas en la urbe, similares a las situaciones donde Guayaquil soporta doce horas de lluvia y sufre inundaciones en 20 sectores, exigiendo que las calzadas cuenten con óptimo drenaje pluvial para evitar hidroplaneo en zonas de frenado.
Coordinación con transportistas y comités barriales del norte
El Municipio de Guayaquil socializó el proyecto con los gremios de operadoras de transporte urbano que cubren rutas por el sector. Los transportistas respaldaron la homologación técnica de los reductores, señalando que la uniformidad en las pendientes evitará averías mecánicas imprevistas en los chasis de las unidades de transporte masivo.
Agentes civiles de tránsito mantendrán operativos de control pedagógico durante las dos primeras semanas de funcionamiento para verificar que los automóviles respeten el límite de 30 kilómetros por hora en las zonas residenciales demarcadas.
La comunidad de la Juan Montalvo celebró el inicio de los trabajos, destacando que los nuevos cruces seguros permitirán a miles de niños y adultos mayores cruzar la avenida con tranquilidad hacia las escuelas y mercados barriales.
La Dirección de Obras Públicas Municipales confirmó que el cronograma de intervención vial se extenderá durante cuatro semanas en horarios nocturnos para minimizar las molestias al flujo vehicular, contemplando la repavimentación asfáltica previa de los baches más pronunciados en los tramos críticos del corredor.









