- Los rebeldes hutíes denunciaron 28 ataques de Arabia Saudí contra Yemen en tres provincias occidentales.
- Aviones F-15 y Typhoon procedentes de bases saudíes bombardearon zonas de Taiz, Al Jawf y Marib.
- La milicia contabiliza 760 incursiones aéreas desde que se reanudaron los combates armados.
- La escalada debilita los acuerdos humanitarios de 2022 e incrementa el riesgo en rutas del mar Rojo.
- Riad sostiene que las operaciones responden a la interceptación de drones lanzados desde Yemen.
El mando de la milicia hutí en Saná denunció que la aviación militar de Riad perpetró 28 devastadores ataques de Arabia Saudí contra Yemen durante las últimas 24 horas, golpeando múltiples enclaves en las provincias de Taiz, Al Jawf y Marib este 21 de septiembre de 2026.
El portavoz militar del movimiento insurgente, Yahya Sarea, precisó en una alocución oficial que las incursiones fueron ejecutadas por aeronaves de combate F-15 y Typhoon que partieron de las instalaciones de la Real Fuerza Aérea Saudí en Khamis Mushait y Taif, marcando una peligrosa aceleración en el conflicto regional.
Más de 760 ataques aéreos en la nueva etapa del conflicto
El balance difundido por los hutíes sitúa en 760 el total de bombardeos aéreos lanzados sobre territorio yemení desde que se reactivaron los choques bélicos a gran escala, tras meses de estancamiento diplomático entre el Gobierno reconocido y el bando rebelde apoyado por Irán.
Fuentes militares en la región destacan que la ofensiva aérea saudí busca frenar el avance de las columnas hutíes en la gobernación petrolera de Marib y en los distritos costeros adyacentes a las rutas marítimas internacionales del estrecho de Bab al Mandeb.
Colapso del armisticio de la ONU y réplicas con drones
Los enfrentamientos en curso marcan el quiebre de facto del cese del fuego propiciado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2022, el cual había permitido un alivio temporal en las condiciones de vida de la población civil en el noroeste de Yemen.
En represalia por los bombardeos, los hutíes han lanzado andanadas de misiles de crucero y vehículos aéreos no tripulados contra refinerías y cuarteles en el sur de Arabia Saudita, obligando a las defensas antiaéreas saudíes a operar en máxima alerta para resguardar la infraestructura energética del reino.
Tráfico naval en el mar Rojo e impacto en fletes mundiales
La reactivación de las hostilidades aéreas y los combates en el litoral occidental de Yemen proyectan una sombra de incertidumbre sobre la navegación en el mar Rojo, afectando de lleno a una de las rutas marítimas más transitadas del comercio mundial.
Fuerzas navales multilaterales mantienen patrullajes defensivos permanentes para interceptar proyectiles y lanchas no tripuladas guiadas por los rebeldes hutíes, mientras las aseguradoras marítimas continúan cobrando recargos por riesgo de guerra que encarecen el transporte de hidrocarburos y bienes de consumo entre Asia y Europa.
Analistas geopolíticos advierten que sin una salida negociada y verificable que involucre a los actores regionales y a las potencias internacionales, la espiral de ataques y represalias continuará desestabilizando las rutas comerciales y profundizando la crisis humanitaria en el territorio yemení.
Alerta por el deterioro humanitario y comercial
Representantes de agencias multilaterales subrayan que el retorno a las hostilidades abiertas amenaza con estrangular las cadenas de suministro de granos y medicinas que ingresan por los puertos del mar Rojo, agravando el sufrimiento de una población exhausta por más de una década de guerra.
El incremento de la tensión en la península arábiga guarda estrecha correspondencia con las negociaciones armamentistas entre las potencias, como cuando Arabia Saudita aceleró gestiones para adquirir cazas F-35 ante la presión de los hutíes. La persistencia de estos ataques de Arabia Saudí contra Yemen coloca a la comunidad internacional en estado de máxima cautela.









