- Un alto funcionario iraní ofreció a Kyodo News reabrir el estrecho de Ormuz en siete días.
- La condición: que Estados Unidos alivie la presión militar y retire el bloqueo a los puertos de Irán.
- Irán cerró el paso a mediados de julio, tras bombardeos estadounidenses contra el sur del país.
- Por Ormuz transita en tiempos normales cerca del 20% del petróleo que se consume en el mundo.
- El barril de crudo Brent cayó a 97,71 dólares apenas se conoció la oferta iraní.
Un alto funcionario del Gobierno de Irán ofreció reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, a cambio de que Estados Unidos alivie la presión militar sobre el país persa. La oferta se conoció este martes a través de la agencia japonesa Kyodo News, que entrevistó al funcionario sin identificarlo por nombre ni cargo.
Según el relato recogido por Kyodo, Teherán pide tres cosas concretas: que Washington reduzca su despliegue militar en la zona, que muestre «seriedad y compromiso» para avanzar en negociaciones diplomáticas, y que retire el bloqueo que mantiene sobre los puertos iraníes.
Un cierre que arrancó con bombardeos en julio
Irán bloqueó el estrecho a mediados de julio, después de que Estados Unidos bombardeara el sur del país. Washington respondió a ese cierre con un cerco sobre los buques y puertos iraníes, una medida que sigue vigente y que ahora Teherán exige levantar como parte de cualquier acuerdo.
Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y es, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), el paso marítimo más importante del mundo para el transporte de crudo. En condiciones normales, cerca del 20% del petróleo que se consume a diario en el planeta cruza por ese punto, de apenas 33 kilómetros de ancho en su parte más angosta.
El mercado petrolero reaccionó de inmediato
La sola oferta de reapertura movió los precios internacionales. El barril de crudo Brent cayó por debajo de los 100 dólares, hasta los 97,71 dólares, apenas se difundió la noticia. Los mercados llevan meses reaccionando con volatilidad a cada episodio del pulso entre Teherán y Washington en la zona, precisamente porque cualquier cierre prolongado del estrecho encarece el transporte marítimo de crudo a nivel global.
La entrevista con Kyodo News no precisa si Estados Unidos ya respondió formalmente a la oferta, ni si existe una fecha límite para aceptarla. Tampoco identifica al funcionario iraní citado, lo que deja abierta la duda sobre el nivel de autoridad real que respalda la propuesta dentro del Gobierno de Teherán. Esa falta de nombre propio es, de hecho, habitual en este tipo de acercamientos: los gobiernos suelen probar el terreno con declaraciones no atribuibles antes de comprometerse en público con una oferta formal.
Antecedente reciente: ataques a buques en la misma zona
La oferta llega apenas un día después de que dos buques sufrieran ataques en el propio estrecho de Ormuz, un episodio que ilustra la tensión que rodea la ruta marítima en las últimas semanas. Ese incidente reforzó los temores de una escalada militar prolongada en el golfo Pérsico, justo el escenario que la oferta iraní busca evitar.
Estados Unidos, por su parte, no ha señalado públicamente si aceptará las condiciones planteadas por Teherán. Cualquier respuesta oficial de Washington probablemente definirá si la propuesta se convierte en el primer paso hacia una desescalada real o si el estrecho permanece cerrado más allá del plazo de siete días que Irán puso sobre la mesa.
No es el único canal de diplomacia abierto con Teherán
La oferta a Kyodo no aparece de forma aislada. El director de la CIA viajó días atrás a Egipto para explorar, junto a intermediarios regionales, una salida negociada al conflicto entre Washington y Teherán. Egipto controla el otro gran cuello de botella marítimo de la región, el canal de Suez, y tiene interés directo en que ninguna de las dos rutas quede bloqueada por tiempo indefinido.
El estrecho de Ormuz no solo afecta a Irán y Estados Unidos. Por ahí sale gran parte del petróleo que exportan Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y el propio Irán, además del gas natural licuado que produce Catar. Un cierre prolongado encarece los fletes marítimos y obliga a las navieras a evaluar rutas alternativas mucho más largas, bordeando la península arábiga, lo que eleva tanto los tiempos de entrega como los costos de los seguros de carga.









