- Buscar ayuda psicológica puede parecer una decisión sencilla hasta que aparecen las barreras que pueden impedirla.
- Hace cinco años, esas barreras comenzaron a definir el trabajo de Kumpana.
- El nombre proviene del kichwa y hace referencia a “acompañar”.
Buscar ayuda psicológica puede parecer una decisión sencilla hasta que aparecen las barreras que pueden impedirla. Las personas se enfrentan al precio de una consulta, la distancia hasta un profesional, la falta de cupos o incluso la idea de que acudir a terapia es señal de debilidad. Ante ese escenario, surge Kumpana el modelo de salud mental que busca ampliar el acceso a terapia desde 5 dólares en Ecuador, transformando una iniciativa estudiantil en una verdadera alternativa de atención profesional al alcance de más personas.
De las comunidades originarias a todo el país: su origen
Hace cinco años, esas barreras comenzaron a definir el trabajo de Kumpana. La organización nació en 2021 como un proyecto estudiantil vinculado a comunidades kichwas de Otavalo, donde Sebastián Velasco y un grupo de estudiantes brindaba actividades virtuales de psicoeducación. Allí descubrieron que muchas personas necesitaban hablar sobre ansiedad, depresión y autoestima, pero algunas nunca habían visto a un psicólogo y ni siquiera sabían si existía uno disponible en su comunidad.
El nombre proviene del kichwa y hace referencia a “acompañar”. Su propósito inicial fue llevar ese acompañamiento hacia lugares donde el acceso a la atención psicológica era limitado. Con el paso del tiempo, Kumpana: el modelo de salud mental que busca ampliar el acceso a terapia desde 5 dólares en Ecuador comenzó a consolidarse como una empresa social que hoy atiende de forma presencial en Quito y Guayaquil, además de mantener su modalidad virtual.
Tarifas justas que se adaptan a cada realidad
El costo es una de las barreras más persistentes para acceder a atención profesional. Por ello, Kumpana diseñó un sistema de tarifas diferenciadas basado en un estudio socioeconómico. Antes de establecer el precio, recopila información sobre la situación laboral, ingresos y personas dependientes del usuario. Así, la tarifa virtual más baja es de 5 dólares y la presencial de 7 dólares, mientras que los valores más altos llegan a 35 dólares para consultas virtuales y 40 presenciales.
Además, el sistema reconoce que la capacidad de pago puede cambiar. Quien comenzó pagando 15 dólares puede reducir su tarifa si pierde su empleo o atraviesa dificultades económicas. El objetivo es claro: evitar que una crisis financiera interrumpa automáticamente un proceso de atención. De este modo, Kumpana: el modelo de salud mental que busca ampliar el acceso a terapia desde 5 dólares en Ecuador garantiza que la salud mental no compita con otras necesidades básicas.
Calidad profesional al servicio de quienes más lo necesitan
Una inquietud frecuente es si una consulta de bajo costo implica menor calidad. La respuesta de la organización es contundente: todas las atenciones están a cargo de profesionales graduados y habilitados para ejercer. Cuenta con un equipo de 35 especialistas que brindan terapia individual, de pareja y familiar. Recientemente incorporó además un espacio dedicado a personas neurodivergentes, con atención para autismo, déficit de atención y altas capacidades, así como acompañamiento en adicciones.
Durante sus primeros años, los fundadores vendían alimentos en parques para financiar consultas de bajo costo. Hoy aplican un modelo de solidaridad: quienes tienen mayor capacidad económica contribuyen a sostener las atenciones de quienes pagan menos. Así se logra sostenibilidad sin sacrificar equidad.
Necesidades distintas en ciudades distintas
La experiencia en Quito y Guayaquil ha permitido identificar diferencias en los motivos de consulta. En la capital, predominan jóvenes que acuden por autoestima, ansiedad ante el futuro e incertidumbre. En cambio, en Guayaquil las consultas se vinculan principalmente con estrés derivado de la crisis de inseguridad. Kumpana: el modelo de salud mental que busca ampliar el acceso a terapia desde 5 dólares en Ecuador reconoce estas realidades y adapta su escucha a cada contexto.
Más allá del consultorio: hacia una salud mental comunitaria
La propuesta no se limita a atender crisis. Impulsa también espacios colectivos de conversación y prevención, alejándose del enfoque exclusivamente individual. Paralelamente, plantea una reforma estructural: crear un sistema de salud mental independiente, semejante al servicio rural de medicina, que envíe profesionales a las zonas donde más se requieren. Su visión es que buscar ayuda psicológica nunca dependa únicamente de cuánto puede pagar una persona, de dónde vive o de si consigue un cupo.
Escrito por: Jorge Enrique Iñiguez Bernal
Periodista de investigación y analista de actualidad con trayectoria en medios de comunicación de Ecuador. Cubre temas de seguridad nacional, justicia, procesos electorales y política pública.









