- Una nueva columna de humo apareció la mañana del 17 de septiembre en La Vicentina, un día después del incendio inicial.
- Bomberos de Quito aún no confirman si se trata de una reactivación o de un punto caliente remanente.
- El Patronato Municipal atendió a 500 residentes con 20 profesionales de apoyo emocional y social.
- Drones y un helicóptero institucional continúan monitoreando la zona afectada.
Una nueva columna de humo encendió las alarmas en el sector de La Vicentina, en el centro-norte de Quito, la mañana del 17 de septiembre, un día después de que un incendio forestal afectara esa zona y el vecino sector de Itchimbía. Hasta el momento, las autoridades del Cuerpo de Bomberos de Quito no han confirmado si esta nueva emisión de humo corresponde a una reactivación del incendio original o a un punto caliente remanente de la emergencia del día anterior, que ya había sido reportada como controlada.
Drones y helicóptero para identificar el origen del humo
El jefe del Cuerpo de Bomberos, Miguel Yumiquinga, explicó la estrategia de monitoreo que se aplicó ante la nueva alerta: «Hemos utilizado nuestras aeronaves no tripuladas para identificar puntos calientes y redistribuir personal en determinados casos». Esa combinación de vigilancia aérea con drones y descargas de agua mediante el helicóptero institucional permite a los equipos de emergencia localizar con precisión los focos de calor residual sin necesidad de desplegar personal terrestre en zonas de difícil acceso, una limitación frecuente en los incendios forestales que afectan las laderas orientales de Quito.
Atención social para 500 familias afectadas
Más allá de las labores de extinción, la Unidad de Patronato Municipal San José desplegó a 20 profesionales para brindar apoyo emocional y asistencia social a los residentes de la zona afectada, atendiendo en total a 500 personas desde el inicio de la emergencia. Esa atención incluyó la entrega de mascarillas y kits de emergencia a las familias expuestas al humo, una medida preventiva ante los riesgos respiratorios que representa la exposición prolongada a la contaminación generada por incendios forestales cercanos a zonas residenciales densamente pobladas.
Un incendio que ya había movilizado a decenas de bomberos
El incendio original en La Vicentina e Itchimbía se había convertido, en su momento de mayor intensidad, en una emergencia que movilizó a más de un centenar de efectivos entre personal de campo y gestión de crisis, además de decenas de vehículos de distintas instituciones. Ese despliegue inicial ya había sido reportado por este mismo portal al informar sobre el cierre de un carril de la avenida Velasco Ibarra por el incendio, una restricción vial que se mantuvo mientras continuaban las labores de enfriamiento sobre la vegetación afectada.
Un patrón que se repite en Quito
La aparición de una nueva columna de humo un día después de un incendio reportado como controlado no es un caso aislado en la capital: la ciudad ha enfrentado varios episodios similares en las últimas semanas, incluidos dos incendios forestales que complicaron el tránsito en el norte de Quito y un foco que movilizó a los bomberos en el sector de La Bota. Ese patrón de reactivaciones y nuevos focos responde en buena parte a las condiciones de sequedad de la vegetación en las laderas quiteñas durante esta época del año, que facilitan que un punto caliente no completamente sofocado vuelva a generar humo visible horas o incluso días después de que la emergencia inicial se considere bajo control.
Las autoridades pidieron a los residentes de La Vicentina e Itchimbía mantenerse atentos a los comunicados oficiales del Municipio y evitar acercarse a las zonas de vegetación afectada mientras continúan las labores de verificación sobre el origen exacto de la nueva columna de humo.









