- El Pesebre Monumental de la Catedral Metropolitana de Quito reúne más de 1.500 figuras talladas a mano.
- La escenografía artística recrea paisajes bíblicos y tradiciones coloniales del patrimonio quiteño.
- Artesanos y restauradores dedicaron dos meses al montaje técnico e iluminación de las piezas.
- El Municipio de Quito y la Iglesia Católica esperan recibir a más de 80.000 visitantes locales y foráneos.
El Centro Histórico de Quito inauguró oficialmente una de sus tradiciones culturales y espirituales más representativas: el Pesebre Monumental de la Catedral Metropolitana. Con una impresionante composición de más de 1.500 piezas escultóricas elaboradas en madera, cerámica y resina, el nacimiento abrió sus puertas a la ciudadanía y a los turistas extranjeros para conmemorar las festividades de fin de año.
La muestra, respaldada por la Arquidiócesis de Quito y coordinada con las autoridades del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, se extiende sobre más de 250 metros cuadrados en el interior del templo primado, complementando las agendas culturales de la capital que acompañan los operativos de orden público y asistencia comunitaria del país.
Riqueza escultórica e imaginería de la Escuela Quiteña
El montaje destaca por incorporar elementos representativos de la Escuela Quiteña, donde conviven figuras barrocas del siglo XVIII con tallas contemporáneas de artesanos de San Antonio de Ibarra. La escenografía cuenta con cascadas de agua en movimiento, sistemas de iluminación LED interactiva que simulan el ciclo del día y la noche, y maquetas que reproducen callejuelas coloniales y conventos quiteños.
Especialistas del Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) colaboraron en las labores de conservación preventiva de las esculturas más antiguas, asegurando que los pigmentos al óleo y los barnices históricos se mantengan protegidos de la humedad y el contacto de los asistentes.
Un atractivo turístico central en la Plaza Grande
Las autoridades turísticas de la capital estiman que la exhibición acogerá a más de 80.000 personas entre octubre y enero. La visita al pesebre se integra a los circuitos peatonales de la Plaza de la Independencia, fomentando el dinamismo económico de locales gastronómicos, librerías y tiendas de artesanías del casco colonial.
Para garantizar el orden y la seguridad ciudadana, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) y la Policía de Turismo desplegaron personal permanente en los accesos de las calles García Moreno y Espejo, facilitando el ingreso fluido de familias, grupos estudiantiles y adultos mayores.
Horarios de visita y aportes para la conservación
El pesebre permanecerá abierto de lunes a domingo, desde las 09:00 hasta las 18:00, con un valor de ingreso simbólico destinado al mantenimiento de las criptas y obras patrimoniales de la Catedral. La reapertura de este espacio monumental ratifica a Quito como un faro cultural de preservación y arte religioso en Sudamérica.
Talleres educativos y dinamización del patrimonio
Junto con el recorrido visual por las maquetas y escenas del pesebre, el cabildo metropolitano y las autoridades eclesiásticas han organizado una serie de talleres de artesanía en barro y madera dirigidos a niños y jóvenes estudiantes de las unidades educativas municipales. Estas actividades buscan inculcar en las nuevas generaciones el aprecio por las técnicas tradicionales de los imagineros coloniales y revitalizar los oficios tradicionales del barrio de San Roque y La Ronda.
La propuesta artística del Pesebre Monumental incluye además presentaciones vespertinas de coros polifónicos y ensambles de música sacra en el atrio de la Catedral, transformando las tardes de la Plaza Grande en un punto de encuentro familiar que resalta la belleza arquitectónica del primer templo de la ciudad.









