- Las condiciones atmosféricas extremas volvieron a poner a prueba la infraestructura urbana de Quito.
- El rápido volumen de agua caída en menos de dos horas rebasó la capacidad de evacuación de la red de alcantarillado, originando peligrosas correntadas en avenidas como Naciones Unidas, 6 de Diciembre y Galo Plaza Lasso.
- El Municipio de Quito activó los comités de emergencia zonales para evaluar los daños estructurales y brindar asistencia a las familias damnificadas.
Las condiciones atmosféricas extremas volvieron a poner a prueba la infraestructura urbana de Quito. Durante las últimas horas, una violenta tormenta acompañada de densas capas de granizo colapsó la circulación en varios sectores estratégicos del norte y centro de la urbe, dejando un saldo preliminar de 26 emergencias atendidas por los organismos de primera respuesta municipal.
Calles anegadas y rescate de automovilistas atrapados
El rápido volumen de agua caída en menos de dos horas rebasó la capacidad de evacuación de la red de alcantarillado, originando peligrosas correntadas en avenidas como Naciones Unidas, 6 de Diciembre y Galo Plaza Lasso. En puntos críticos, el nivel del agua superó los 80 centímetros, obligando a los miembros del Cuerpo de Bomberos de Quito a realizar evacuaciones de emergencia para conductores cuyos motores quedaron inutilizados en plena calzada.
Los reportes comunitarios dieron cuenta de colapsos parciales de muros de contención, caída de ramas de gran tamaño y el anegamiento de sótanos en edificios de oficinas y viviendas particulares. Las autoridades señalaron que la acumulación de granizo compactado formó tapones de hielo en las rejillas de drenaje, impidiendo el desalojo natural del torrente pluvial y exigiendo la intervención manual de las brigadas de emergencia de EPMAPS. Esta situación coincide con reportes previos sobre análisis sobre vulnerabilidad climática y acción comunitaria.
Los técnicos municipales de respuesta rápida informaron que las mayores acumulaciones pluviales se concentraron en las microcuencas urbanas que atraviesan la avenida América y el sector de La Mariscal. En estos puntos críticos, el arrastre de sedimentos y desechos sólidos arrojados a las alcantarillas obstruyó la capacidad de absorción hidráulica, provocando que el agua superara los bordillos y formara peligrosas corrientes de hasta medio metro de altura en las intersecciones viales.
Monitoreo constante y precauciones ciudadanas
El Municipio de Quito activó los comités de emergencia zonales para evaluar los daños estructurales y brindar asistencia a las familias damnificadas. Técnicos de gestión de riesgos recordaron la urgencia de evitar arrojar escombros o fundas de residuos en quebradas y canaletas públicas, práctica que agrava drásticamente los taponamientos durante la temporada invernal.
Con pronósticos meteorológicos que prevén nubosidad densa y chubascos intermitentes para las próximas 48 horas en el callejón interandino, los equipos de socorro exhortan a la ciudadanía a reportar incidentes oportunamente a través de la línea única 911 y a adoptar precauciones al desplazarse por sectores con pendientes pronunciadas.
Brigadas de rescate del Cuerpo de Bomberos de Quito tuvieron que emplear herramientas de extricación y equipos de bombeo sumergible para liberar vehículos particulares que quedaron varados bajo los pasos a desnivel. Las autoridades enfatizaron la importancia de no circular durante temporales severos y mantener despejados los conductos pluviales de las viviendas para prevenir colapsos estructurales en techumbres.
Fuente original: Teleamazonas / Reportajes 24 Horas









