- Intervenciones tácticas simultáneas capturaron a 22 presuntos integrantes de bandas.
- Se allanaron más de 30 inmuebles en Nueva Prosperina, Florida y cantón Durán.
- Incautaron 14 armas de fuego, municiones, motocicletas adulteradas y estupefacientes.
- Autoridades atribuyen a los aprehendidos delitos de sicariato, extorsión y secuestro.
Un contundente golpe contra las redes del crimen organizado ejecutó la Policía Nacional del Ecuador durante las primeras horas de este viernes 16 de octubre. A través del denominado Operativo Apolo, unidades de élite desarticularon varias células armadas vinculadas a bandas criminales que operaban en sectores priorizados de la Zona 8, dejando un saldo de 22 personas detenidas y abundante material bélico incautado en los cantones de Guayaquil y Durán.
Despliegue táctico en distritos de alta conflictividad
El operativo fue coordinado por la Dirección General de Investigaciones junto al Bloque de Seguridad, movilizando a más de 300 uniformados del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) y la Unidad Nacional de Inteligencia. De acuerdo con el reporte oficial de la Policía Nacional, las redadas se concentraron en barrios de Nueva Prosperina, Flor de Bastión, El Arbolito y sectores periféricos de Durán, zonas donde operan facciones armadas dedicadas a la extorsión de pequeños comerciantes y asaltos en la vía pública.
Durante los allanamientos a más de 30 viviendas utilizadas como centros de acopio y refugio, los agentes decomisaron 14 armas de fuego, entre pistolas semiautomáticas y subfusiles, cientos de cartuchos sin percutir, 12 motocicletas reportadas como robadas y dosis de sustancias sujetas a fiscalización preparadas para su expendio al menudeo.
Estructura de las células desarticuladas y peritajes
Los informes elaborados por la Dirección Nacional de Investigación de Delitos Contra la Vida (Dinased) indican que los aprehendidos operaban bajo órdenes de cabecillas recluidos en centros carcelarios, utilizando aplicaciones de mensajería cifrada para coordinar la entrega de armas y el cobro de extorsiones a cooperativas de transporte urbano y locales comerciales. La incautación de cuadernos con registros de víctimas y montos extorsivos mensuales permitirá a los fiscales sustentar la acusación por delincuencia organizada agravada.
Entre el armamento decomisado destacan fusiles de asalto calibre 5.56 con números de serie borrados y pistolas automáticas adaptadas con selectores de ráfaga, lo que demuestra el poder de fuego que estas facciones criminales acumulaban en zonas densamente pobladas. La Policía Comunitaria implementará puestos de auxilio inmediato y patrullajes a pie en los callejones intervenidos para evitar represalias contra moradores que colaboraron con información reservada a la línea 1800-DELITO.
Imputación de cargos y peritajes balísticos
Los fiscales de turno de la Fiscalía General del Estado preparan la audiencia de formulación de cargos por los presuntos delitos de delincuencia organizada, tráfico ilícito de armas y receptación. Peritos de criminalística someterán las armas retenidas a cotejamiento en el sistema automatizado IBIS para establecer si fueron empleadas en recientes muertes violentas registradas en el Litoral ecuatoriano.
El comandante de la zona destacó que la captura de cabecillas locales debilita la capacidad de extorsión que asfixiaba a barrios vulnerables, en concordancia con los continuos operativos policiales que buscan contener la violencia en el territorio nacional, como se evidencia en los reportes de fuerzas de seguridad que desarticulan redes de extorsión y secuestro. Los 22 procesados fueron trasladados a las instalaciones de la Unidad de Flagrancia bajo un estricto dispositivo de custodia policial.
Durante la incursión en Flor de Bastión y El Arbolito, los equipos tácticos descubrieron túneles y bodegas subterráneas acondicionadas para ocultar armamento y servir como celdas de cautiverio para víctimas de secuestro extorsivo. Los peritos de criminalística levantaron evidencias balísticas y teléfonos satelitales que permitían a los cabecillas coordinar ataques armados con operadores logísticos en puertos marítimos clandestinos del golfo de Guayaquil.
La articulación entre el Bloque de Seguridad y la ciudadanía a través de denuncias reservadas ha sido clave para cercar a los grupos delictivos organizados, recuperando espacios públicos que habían sido cooptados por la delincuencia en los distritos más poblados de la provincia del Guayas.









