- El turismo en Centroamérica creció 18% en 2026 y superó nueve veces al promedio del continente americano.
- El Salvador lideró la expansión regional con un salto del 43% en llegadas de visitantes extranjeros.
- América del Sur registró un retroceso del 1% mientras América del Norte avanzó un moderado 2%.
- La mayor conectividad aérea intrarregional impulsó la llegada de viajeros hacia el istmo centroamericano.
La industria de viajes en el istmo experimenta una temporada histórica tras revelarse que el turismo en Centroamérica creció un 18 % durante el primer tramo de 2026, según los últimos registros oficiales de la Organización de las Naciones Unidas para el Turismo. Esta cifra ubica a la región a la vanguardia de la actividad turística continental, distanciándose ampliamente del promedio de las Américas, que apenas alcanzó un incremento del 2 % en el mismo período. El dinamismo centroamericano contrasta de forma contundente con el enfriamiento de otros mercados, en momentos en que América del Norte creció solo 2 %, el Caribe avanzó un leve 0,2 % y América del Sur anotó un retroceso de 1 %.
El salto del 18 % ratifica una tendencia que venía gestándose de manera constante en los últimos años. Las estadísticas de la agencia especializada muestran que el istmo pasó de contabilizar 11,5 millones de llegadas internacionales en 2023 a 12,9 millones en 2024, alcanzando 13,7 millones en 2025. El repunte actual no constituye un simple rebote estadístico tras una caída previa, sino una aceleración genuina respaldada por inversiones en infraestructura y campañas de promoción coordinadas entre el sector público y la empresa privada.
El Salvador y el auge del turismo en Centroamérica
Dentro del bloque centroamericano, El Salvador sobresale como el motor indiscutible del crecimiento de llegadas al anotar un aumento del 43 % en el volumen de visitantes internacionales. Este resultado posiciona al país centroamericano como el tercer destino con mayor expansión porcentual en todo el planeta. La cifra duplica holgadamente el promedio de su propia región y multiplica por más de veinte el ritmo registrado por el conjunto del continente americano.
El incremento salvadoreño responde a transformaciones profundas en materia de seguridad ciudadana, remodelación de espacios costeros para el surf y una agresiva estrategia de facilitación aduanera. Aunque el organismo multilateral no desglosa cifras absolutas de gasto turístico por país en este reporte, el indicador de llegadas refleja que millones de viajeros eligen nuevos polos vacacionales. Esta apertura dinamiza economías locales de forma similar a como ciudades ecuatorianas han buscado posicionar sus atractivos, tal como cuando Quito figura entre los destinos turísticos más recomendados del mundo por su patrimonio cultural y oferta gastronómica.
Conectividad aérea y facilitación migratoria en el istmo
La expansión del transporte aéreo intrarregional representa otro factor determinante en el éxito centroamericano. Nuevas rutas operadas por aerolíneas de bajo costo conectan diariamente capitales como San Salvador, Ciudad de Guatemala, San José y Panamá, reduciendo tiempos de traslado y abaratando boletos para turistas procedentes de Norteamérica y Europa. A esto se suma el funcionamiento ágil de corredores migratorios que permiten a los viajeros recorrer múltiples países en un solo itinerario sin trámites excesivos en puestos fronterizos.
En el resto del continente, los números mostraron realidades desiguales. México se consolidó como el principal impulsor de América del Norte con un incremento del 7 % en llegadas, compensando la moderación de los flujos hacia Estados Unidos y Canadá. Por su parte, la contracción del 1 % en Sudamérica expone las dificultades que atraviesan varios países andinos y del Cono Sur para reactivar su demanda internacional ante costos aéreos elevados y presiones inflacionarias.
Políticas de desarrollo sostenible y lecciones regionales
La experiencia centroamericana ofrece lecciones valiosas para el desarrollo turístico en América Latina. Informes técnicos publicados por ONU Turismo destacan que los destinos que combinan estabilidad institucional, conectividad aérea eficiente y conservación ambiental logran captar nichos de mercado de alto poder adquisitivo. Asimismo, estudios del Banco Interamericano de Desarrollo subrayan que la modernización de terminales aeroportuarias y carreteras costeras multiplica el impacto económico directo en comunidades rurales.
En este marco de competitividad, los países de la cuenca del Pacífico deben redoblar esfuerzos para no ceder terreno en el mercado global de viajes. En Ecuador, por ejemplo, diversas iniciativas han buscado articular incentivos económicos, como ocurrió cuando una nueva ley impulsa el ecoturismo en Ecuador: el turismo se fortalece para atraer capitales y viajeros conscientes. La consolidación de Centroamérica como polo turístico prioritario redefine el mapa de viajes en las Américas y exige respuestas estratégicas de todos los operadores del sector.









