- Colombia activó su primer operativo migratorio contra extranjeros en situación irregular en Cúcuta, ciudad fronteriza con Venezuela.
- El operativo, liderado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, incluyó verificación de documentos en calles, parques y establecimientos comerciales.
- Diez extranjeros indocumentados fueron expulsados, entre ellos una persona con orden de captura por homicidio en Venezuela.
- Las autoridades locales insisten en que el operativo se enfoca en actividad delictiva, no en la nacionalidad de los migrantes.
Colombia activó su primer operativo migratorio de gran escala contra extranjeros en situación irregular en Cúcuta, la ciudad fronteriza con Venezuela, como parte de la nueva política de control migratorio impulsada por el presidente Abelardo de la Espriella.
El operativo más reciente se realizó el 15 de septiembre y estuvo a cargo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Cúcuta, en coordinación con la Policía Nacional y Migración Colombia, con verificaciones de documentos en calles, parques y establecimientos comerciales de la ciudad.
Diez extranjeros expulsados, uno con orden de captura por homicidio
Como resultado del operativo, 10 extranjeros indocumentados fueron expulsados del país. Entre ellos, las autoridades identificaron a una persona con una orden de captura activa por homicidio emitida en Venezuela, que fue detectada durante los controles de antecedentes realizados en el terreno.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Cúcuta, Edwin Cardona, explicó que el objetivo del operativo es fortalecer el control migratorio y detectar a residentes que incumplen la normativa vigente, sin que ello implique una persecución basada en la nacionalidad de los migrantes.
«No es atacar a las personas venezolanas»
«La instrucción de la administración municipal no es atacar a las personas venezolanas», señaló Cardona, en un intento por despejar dudas sobre el enfoque del operativo en una ciudad donde la población venezolana representa una parte significativa de los residentes, muchos de ellos con procesos migratorios regulares en curso.
El funcionario insistió en que la prioridad de los controles es la actividad delictiva y el incumplimiento de los requisitos migratorios, no el origen de las personas verificadas, en momentos en que la retórica del nuevo gobierno colombiano sobre migración ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos.
Una política migratoria que se endurece
Los operativos en Cúcuta comenzaron poco después de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, quien había anunciado durante su campaña una política de mano dura frente a la migración irregular, particularmente en las zonas fronterizas con Venezuela, donde el flujo migratorio ha sido constante durante los últimos años.
Cúcuta, con su ubicación estratégica sobre la frontera, ha sido históricamente uno de los principales puntos de entrada y tránsito de migrantes venezolanos hacia el resto de Colombia y otros países de la región, lo que la convierte en un punto focal natural para este tipo de controles migratorios reforzados.
Preocupación de organizaciones de derechos humanos
Organizaciones que trabajan con población migrante en la frontera han expresado preocupación por el posible impacto de estos operativos en migrantes con procesos regulares pendientes de resolución, que podrían verse afectados por controles masivos si no cuentan con toda su documentación al día en el momento de una verificación.
El Gobierno colombiano no ha anunciado todavía si este tipo de operativos se replicará en otras ciudades fronterizas o se mantendrá concentrado en Cúcuta como plan piloto de la nueva política migratoria del actual gobierno.
El caso se produce en un contexto regional de mayor tensión en la frontera colombo-venezolana, luego de que el ELN se atribuyera un atentado con coche bomba en Los Patios, muy cerca de Cúcuta, en un episodio que confirma la magnitud de los desafíos de seguridad que enfrenta la zona fronteriza.









