- Las exportaciones no petroleras y no tradicionales crecieron un 25 % en valor al cierre de julio de 2026.
- El sector minero formal se consolida como el segundo rubro más importante de la canasta exportadora nacional.
- Productos como el aceite de pescado, las conservas de atún y las frutas no tradicionales registraron picos récord.
- La Unión Europea, Estados Unidos y China absorben más del 70 % de las mercancías manufacturadas ecuatorianas.
Las exportaciones no petroleras no tradicionales de Ecuador experimentaron un sólido crecimiento del 25 % en valor monetario durante los primeros siete meses de 2026, de acuerdo con el informe de comercio exterior divulgado por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca y el Banco Central del Ecuador (BCE). El desempeño positivo de esta canasta de bienes mitigó en parte la volatilidad de los ingresos petroleros y las pérdidas del sector cacaotero afectado por el clima.
El dinamismo de las ventas externas estuvo encabezado por la minería industrial formal a gran escala, especialmente por las ventas de concentrado de cobre y oro de los proyectos Mirador y Fruta del Norte en la Amazonía ecuatoriana. El sector minero generó más de 2.100 millones de dólares en divisas hasta julio, ratificándose como el rubro más dinámico de la economía ecuatoriana tras el petróleo crudo y el camarón de acuacultura.
Aceite de pescado, harina y conservas en ascenso
Otro de los sectores destacados en el balance exportador fue la industria pesquera e industrial marina radicada en las provincias de Manabí y Guayas. La alta demanda internacional de aceite de pescado y harina para la formulación de balanceados en el sudeste asiático impulsó las colocaciones en un 38 % en valor.
Asimismo, los envíos de conservas y lomos de atún con destino a los supermercados de la Unión Europea mantuvieron una trayectoria ascendente, aprovechando las preferencias arancelarias del acuerdo comercial multipartes y los estrictos estándares de sostenibilidad pesquera certificados por la flota atunera ecuatoriana.
La modernización de las plantas congeladoras y enlatadoras en Manta y Posorja ha permitido a los industriales nacionales diversificar sus presentaciones con valor agregado, introduciendo conservas con aceite de oliva y aderezos especiales que conquistan cadenas de distribución minorista prémium en Alemania, España e Italia.
Diversificación de la oferta agroalimentaria
El reporte oficial resalta además el crecimiento de las frutas no tradicionales, como la pitahaya amarilla y roja, el mango y el aguacate hass, que ganaron terreno en mercados de alto poder adquisitivo como Japón, Corea del Sur y la costa oeste de Estados Unidos. Estos rubros generan empleo agrícola directo para decenas de miles de pequeños productores organizados en cooperativas rurales.
El sector florícola nacional también aportó cifras positivas en el balance de exportaciones no tradicionales, consolidando envíos de rosas preservadas y flores de verano hacia mercados de Estados Unidos, Canadá y Medio Oriente. Los floricultores de Pichincha y Cotopaxi sortearon las presiones en fletes aéreos optimizando cuartos fríos y utilizando empaques biodegradables más ligeros.
La competitividad de la logística exportadora nacional depende en gran medida de los costos de transporte marítimo y la estabilidad de las rutas internacionales, factores condicionados por el entorno global como se analiza en los reportes sobre cómo las aerolíneas y navieras ajustan rutas y vuelos por el encarecimiento de combustibles en el comercio mundial.
Desafíos de competitividad y acuerdos comerciales
La Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) valoró positivamente las cifras, pero insistió en que para sostener este ritmo expansivo se requiere acelerar la apertura de nuevos acuerdos comerciales con economías como Canadá y Costa Rica, además de agilizar los procesos de devolución de impuestos simplificada (drawback). Los exportadores subrayaron la importancia de garantizar un suministro eléctrico ininterrumpido en las zonas portuarias y procesadoras para no frenar la competitividad industrial del Ecuador.
Los representantes de las pequeñas y medianas empresas exportadoras solicitaron la apertura de ventanillas únicas de comercio exterior que simplifiquen los trámites de certificación fitosanitaria y aduanera. La reducción de costos operativos en terminales portuarias resulta fundamental para que las manufacturas con valor agregado mantengan precios competitivos frente a productores de la región andina y Centroamérica.
Asimismo, los dirigentes gremiales instaron a las autoridades portuarias a optimizar los tiempos de escaneo y despacho aduanero mediante tecnología no intrusiva de última generación, resguardando la reputación de la carga ecuatoriana en los mercados de destino frente a la contaminación delictiva.









