Desde este 1 de mayo de 2026, Ecuador aplica una nueva tasa de seguridad del 100 % a las mercancías provenientes de Colombia, una medida que marca un fuerte giro en la relación comercial entre ambos países y que podría impactar directamente en precios, importaciones y competitividad.

Una tasa que duplica el costo de ingreso
La nueva sobretasa se calcula sobre el valor en aduana de los productos colombianos que ingresan al país. Esto significa que, en la práctica, los importadores deberán pagar un monto equivalente al 100 % del valor declarado de la mercancía.
Aunque no se trata de un arancel tradicional, sí representa un encarecimiento importante para las importaciones y un nuevo requisito obligatorio dentro del proceso aduanero.
La medida responde a fallas en controles aduaneros
El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) sostiene que existe una “omisión sistemática” en los controles de salida desde Colombia, lo que ha obligado al país a reforzar sus propios mecanismos de vigilancia.
Según las autoridades, esta tasa busca cubrir los costos adicionales de control y fortalecer la seguridad en la cadena logística, evitando riesgos en el ingreso de mercancías.
No todos los productos pagarán la sobretasa
La disposición aplica tanto para personas naturales como jurídicas bajo distintos regímenes aduaneros. Sin embargo, existen excepciones como bienes en tránsito, reimportaciones, algunos regímenes especiales y sectores estratégicos como el energético, que podrían tener tarifa cero o quedar excluidos.
La liquidación del valor estará a cargo de la Aduana, mientras que el cobro será canalizado por el Servicio de Rentas Internas (SRI).
Una respuesta en medio de la tensión bilateral
La decisión ecuatoriana llega pocos días después de que Colombia elevara sus aranceles a productos ecuatorianos, con tasas que van desde el 35 % hasta el 75 %.
Esto intensifica la llamada guerra comercial entre ambos países, generando preocupación entre empresarios, exportadores e importadores que dependen del flujo constante de bienes entre ambas economías.
Impacto directo en precios y consumidores
Cada ajuste en frontera termina reflejándose en el mercado interno. El aumento de costos para importar productos colombianos podría traducirse en precios más altos para consumidores y menor competitividad para ciertos sectores productivos.
Además, esta situación evidencia la fragilidad de los mecanismos de integración regional, donde las decisiones unilaterales terminan afectando la estabilidad comercial andina.
Fuente: Diario Expreso
