- La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU advierte que el aparato represivo en Venezuela «sigue intacto» pese a la captura de Nicolás Maduro.
- El informe reconoce una baja significativa de detenciones prolongadas y desapariciones forzadas desde el ataque militar de Estados Unidos del 3 de enero.
- Persisten leyes que criminalizan la disidencia y los llamados «colectivos» armados no han sido desarmados.
- La misión documenta patrones de tortura contra detenidos políticos, incluida intubación forzada y confinamiento en cisternas.
El aparato de represión del Estado venezolano «sigue intacto» pese a la captura de Nicolás Maduro, advirtió este martes la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de las Naciones Unidas, en su informe más reciente sobre la situación de derechos humanos en el país.
La presidenta de la misión, Sofía Macher, junto a la experta María Eloisa Quintero, reconoció mejoras puntuales tras el ataque militar de Estados Unidos del 3 de enero que derivó en la captura de Maduro: menos detenciones prolongadas y desapariciones forzadas, liberación de cientos de presos políticos y mayor margen para protestar en la calle.
El informe advierte que faltan reformas de fondo
Pese a esos avances, la misión de Naciones Unidas insiste en que no ha habido reformas institucionales reales: las leyes que criminalizan la disidencia continúan vigentes y los «colectivos» armados, brazo paramilitar del chavismo, no han sido desarmados ni sometidos a control estatal efectivo.
El documento también documenta patrones de tortura contra detenidos políticos —intubación forzada, confinamiento en cisternas subterráneas, celdas de aislamiento, frío extremo y privación de alimentos— que la misión atribuye a agentes de inteligencia y seguridad del régimen previo.
La transición, bajo la lupa internacional
Medios internacionales como la BBC Mundo han señalado que mantener intacta la estructura represiva puede complicar cualquier transición democrática ordenada, incluso sin Maduro al frente del país. La vicepresidenta Delcy Rodríguez, mencionada en el informe, no se ha pronunciado sobre los señalamientos.
La ONU exigió al nuevo gobierno venezolano garantías de no repetición: la disolución efectiva de los colectivos armados y la derogación de las normas que aún permiten perseguir judicialmente a opositores y periodistas. La misión seguirá verificando la situación en terreno y prevé nuevos informes ante el Consejo de Derechos Humanos en los próximos meses.
El informe llega en medio de un reacomodo regional frente a Caracas: Venezuela salió esta semana de la lista antidrogas de Estados Unidos tras dos décadas, mientras países vecinos como Colombia ya ajustan sus propios protocolos fronterizos ante el nuevo escenario político venezolano.
El caso venezolano se suma a la lista de procesos que sigue de cerca la comunidad internacional ante el riesgo de que la caída de un régimen autoritario no baste, por sí sola, para desmontar sus mecanismos de control social, un tema que también preocupa a organismos como ONU Mujeres por el impacto desproporcionado de la represión política sobre mujeres detenidas.
Una misión con siete años de trabajo acumulado
La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos opera desde 2019 por mandato del Consejo de Derechos Humanos, con el encargo de investigar violaciones cometidas en Venezuela desde 2014. En informes anteriores había documentado ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y torturas atribuidas a cuerpos de seguridad del Estado durante los años más duros de la represión bajo Maduro, por lo que el informe de este martes —el primero elaborado tras su captura— sirve de punto de comparación directo con esos hallazgos previos.
Organizaciones venezolanas de derechos humanos calculan en varios miles los casos de detención arbitraria registrados desde 2014, una cifra que, según el nuevo reporte, recién comienza a reducirse. La ONU advierte que sin el desarme efectivo de los colectivos armados y sin una depuración real de los cuerpos de inteligencia, el riesgo de que se repitan violaciones similares se mantiene pese al cambio de liderazgo en Miraflores.
La misión adelantó que presentará una actualización detallada de estos hallazgos ante el pleno del Consejo de Derechos Humanos en su próximo período de sesiones, con recomendaciones específicas de reforma institucional para el gobierno de transición venezolano.









