- La región cuenta con 7,4 millones de enfermeros, el 63% de la fuerza laboral sanitaria en las Américas.
- En Argentina hay 240.000 enfermeros activos, aunque menos del 70% tiene título de tecnicatura o licenciatura.
- La XVIII Jornada de Enfermería de Swiss Medical debatió el impacto de la inteligencia artificial en el cuidado de pacientes.
La enfermería enfrenta el desafío de humanizar la atención al paciente en un momento en que la irrupción de nuevas tecnologías, entre ellas la inteligencia artificial, promete transformar buena parte de las tareas clínicas y administrativas de la profesión. El tema fue el eje central de la XVIII Jornada de Enfermería organizada por Swiss Medical, realizada este 17 de septiembre de 2026 entre las 8h30 y las 17h00, con modalidad presencial y virtual.
Una profesión que crece, pero de forma desigual
Según los datos presentados durante el encuentro, la región de las Américas cuenta con 7,4 millones de enfermeros, equivalentes al 63% de toda la fuerza laboral sanitaria del continente. En Argentina, sede del evento, hay 240.000 enfermeros activos, aunque menos del 70% cuenta con un título de tecnicatura o licenciatura, una brecha de formación que los organizadores señalaron como uno de los principales desafíos estructurales de la profesión en el país.
Para atender esa brecha, el evento destacó alianzas académicas ya en marcha con la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Maimónides, orientadas a ampliar el acceso a la formación profesional de enfermeros que hoy ejercen sin título universitario.
«La profesionalización ha sido el mayor avance»
La coordinadora docente del encuentro, Silvia Wesenack, resumió el momento que atraviesa la profesión: «El mayor avance ha sido la creciente profesionalización de la enfermería», afirmó, y agregó que «mantenerse actualizado es fundamental para el ejercicio profesional» en un contexto de cambios tecnológicos acelerados. Por su parte, el enfermero supervisor Ismael Tapia valoró el espacio de intercambio que ofrecen este tipo de jornadas: «La posibilidad de compartir experiencias con otros profesionales» fue, según Tapia, uno de los aportes más valiosos del encuentro.
El reto de no perder el trato humano
El debate central de la jornada giró en torno a cómo incorporar herramientas tecnológicas —desde sistemas de registro digital hasta aplicaciones de inteligencia artificial para el seguimiento de pacientes— sin que ese proceso reste tiempo o calidad al vínculo humano que caracteriza al cuidado de enfermería. Los especialistas coincidieron en que la tecnología debe funcionar como apoyo a la continuidad asistencial y a la salud mental de los propios profesionales, no como un reemplazo del contacto directo con el paciente.
Qué tecnologías estuvieron sobre la mesa
Entre las herramientas mencionadas durante la jornada se incluyeron sistemas de registro clínico digital, plataformas de seguimiento remoto de pacientes crónicos y aplicaciones de inteligencia artificial orientadas a apoyar —no reemplazar— la toma de decisiones del personal de enfermería en la cabecera del paciente. Los especialistas coincidieron en que la adopción de estas herramientas debe ir acompañada de capacitación continua, en línea con el llamado de Wesenack a mantenerse actualizado como condición para el ejercicio profesional en el contexto actual.
El encuentro también dedicó un espacio a la salud mental de los propios profesionales de enfermería, un aspecto que suele quedar en segundo plano frente a la discusión sobre tecnología, pero que los organizadores consideraron central: la sobrecarga laboral y el déficit de personal, señalado por la brecha de titulación en Argentina, son factores que inciden directamente en el bienestar de quienes sostienen buena parte de la atención directa al paciente en los sistemas de salud de la región.
La escasez de personal, un desafío regional
La distribución desigual de enfermeros dentro de cada país —con mayor concentración en centros urbanos y déficits marcados en zonas rurales o alejadas— fue otro de los puntos abordados en la jornada, en línea con diagnósticos previos de organismos de salud regionales sobre la falta de profesionales de enfermería como uno de los cuellos de botella más persistentes de los sistemas sanitarios latinoamericanos. Esa combinación de escasez y distribución desigual es, según los propios organizadores del evento, uno de los factores que más presión ejerce sobre la calidad del cuidado que reciben los pacientes, independientemente de los avances tecnológicos que se incorporen.
Un debate que también llega a Ecuador
La discusión sobre cómo equilibrar tecnología y humanización del cuidado no es exclusiva de Argentina. Ecuador Noticias 360 ya había reportado cómo la salud digital en atención primaria busca reducir errores y proteger al paciente mediante herramientas tecnológicas similares a las discutidas en la jornada de Swiss Medical. En el campo de la innovación médica, este medio también reportó cómo un implante cerebral logra decodificar habla y gestos en personas con parálisis, otro ejemplo de cómo la tecnología avanza sobre terrenos que antes eran exclusivamente clínicos.
En el plano del acceso a servicios de salud, este medio reportó además cómo una iniciativa logró que la terapia profesional cueste desde solo 5 dólares en Ecuador, y cómo el cáncer de colon sube 10% en Guayaquil con diagnósticos en fases tardías, ambos ejemplos de los desafíos que enfrenta el sistema de salud en la región mientras se discute cómo incorporar tecnología sin perder de vista la atención centrada en la persona.
Los organizadores de la jornada no precisaron si sus conclusiones derivarán en recomendaciones formales para políticas de formación de enfermería en la región, ni se informó sobre una fecha para una próxima edición del encuentro. La organización sí adelantó que buena parte del contenido presentado quedará disponible para quienes se inscribieron a la modalidad virtual, como parte del esfuerzo por ampliar el alcance de la formación continua entre profesionales que no pudieron asistir presencialmente a la sede del evento, en una región donde la capacitación permanente sigue siendo, según los propios organizadores, uno de los pilares para sostener la calidad del cuidado de enfermería frente a la llegada acelerada de nuevas tecnologías.









