El crecimiento económico no alcanza para fortalecer a la clase media
América Latina llegó a 2026 con una realidad preocupante: aunque existe crecimiento económico, este no ha sido suficiente para expandir y consolidar la clase media.

Según el Panorama Económico de América Latina y el Caribe 2026 del Banco Mundial, el PIB regional crecerá alrededor del 2,1%, una cifra que permite cierta estabilidad, pero no garantiza verdadera movilidad social.
El resultado es una clase media estancada, vulnerable y en muchos casos en retroceso, especialmente en países donde persisten la informalidad laboral, la baja productividad y el lento avance del ingreso per cápita.
Ecuador aparece entre los países con clase media vulnerable
El Índice de Fortaleza de la Clase Media 2026 ubica a Ecuador con 46,8 puntos, dentro del grupo de “clase media vulnerable”, por debajo del promedio regional y lejos de las economías más sólidas.
Este índice no solo mide ingresos, sino también cinco factores estructurales: ingreso per cápita, empleo formal, pobreza, desigualdad y estabilidad macroeconómica.
Esto significa que, aunque muchos hogares ecuatorianos se consideran clase media, en realidad viven en una situación muy frágil, donde una pérdida de empleo, una enfermedad o el aumento del costo de vida puede empujarlos nuevamente a la pobreza.
Chile, Uruguay y Panamá lideran la región
En el ranking regional, los países con clases medias más fuertes son:
- Chile (75,8%)
- Uruguay (71,2%)
- Panamá (68,3%)
- Costa Rica (64,7%)
Estos países combinan mayores ingresos, menor pobreza y mejores niveles de formalidad laboral.
En contraste, Ecuador ocupa el puesto 11 de 19 países evaluados, muy lejos de los líderes y apenas por encima de economías como Guatemala, Honduras, El Salvador y Paraguay.
La informalidad laboral sigue siendo el mayor problema
Uno de los principales factores que debilitan la clase media ecuatoriana es la informalidad laboral, que supera el 63% de la Población Económicamente Activa (PEA).
Esto limita el acceso a ingresos estables, crédito, seguridad social y protección laboral, dificultando que las familias puedan consolidarse económicamente.
La informalidad se convierte así en el principal freno para que miles de hogares logren ascender y mantenerse dentro de la clase media.
El ingreso per cápita sigue estancado
Otro problema estructural es el lento crecimiento económico de la última década.
Entre 2015 y 2024, la economía ecuatoriana creció apenas un promedio de 1,15% anual, por debajo del crecimiento poblacional del 1,5%.
Actualmente, la economía ecuatoriana produce aproximadamente $499,92 mensuales por persona, una cifra insuficiente para sostener mejores salarios y verdadera movilidad social.
La economista Verónica Romero señala que el país arrastra problemas profundos desde el segundo boom petrolero, cuando hubo alto gasto público, pero no una transformación estructural de la productividad.
Muchos hogares viven al borde de volver a la pobreza
Una gran parte de quienes se consideran clase media en Ecuador pertenece realmente a la llamada “clase media vulnerable”.
Son familias que no cuentan con ahorros suficientes ni respaldo financiero para enfrentar emergencias económicas, sanitarias o laborales.
Esto significa que cualquier crisis puede provocar una rápida caída hacia la pobreza, reflejando la fragilidad estructural del sistema económico nacional.
Qué necesita Ecuador para fortalecer su clase media
El Banco Mundial plantea tres grandes frentes para mejorar esta situación:
- Impulsar mayor productividad y diversificación económica
- Reducir la informalidad mediante reformas laborales e incentivos
- Mejorar la calidad institucional con estabilidad política y reglas claras
Además, la fragilidad fiscal del Estado sigue siendo un obstáculo importante, ya que el déficit fiscal promedio supera los $5.000 millones anuales, reduciendo la capacidad de inversión pública.
Sin una estrategia sostenida, Ecuador seguirá teniendo una clase media frágil y expuesta a retrocesos permanentes.
Fuente: La Hora
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