- El clima político ecuatoriano se encendió con las declaraciones del Secretario de Integridad Pública, José Julio Neira, quien arremetió contra la cúpula de Revolución Ciudadana tras los allanamientos policiales y la orden de aprehensión emitida en el marco del ‘Caso Laberinto’, causa que rastrea presunto lavado de activos en actividades partidistas.
- En su alocución oficial, Neira expuso que los informes de inteligencia financiera sugieren una triangulación de al menos medio millón de dólares no declarados en favor de la campaña presidencial de 2023.
- La dirigencia de Revolución Ciudadana rechazó de manera categórica las afirmaciones gubernamentales, señalando que los allanamientos carecen de fundamento jurídico y forman parte de una estrategia para desestabilizar a la principal fuerza de oposición en la Asamblea Nacional.
El clima político ecuatoriano se encendió con las declaraciones del Secretario de Integridad Pública, José Julio Neira, quien arremetió contra la cúpula de Revolución Ciudadana tras los allanamientos policiales y la orden de aprehensión emitida en el marco del ‘Caso Laberinto’, causa que rastrea presunto lavado de activos en actividades partidistas.
Denuncia de red de financiamiento y contratos municipales
En su alocución oficial, Neira expuso que los informes de inteligencia financiera sugieren una triangulación de al menos medio millón de dólares no declarados en favor de la campaña presidencial de 2023. El secretario afirmó que dicha red conectaría las finanzas de la agrupación política con irregularidades detectadas en licitaciones y contratos de obra en la capital.
El funcionario hizo un llamado explícito al sistema judicial para evitar dilaciones indebidas y llevar a cabo las audiencias con base en evidencias documentadas, peritajes bancarios y testimonios juramentados que esclarezcan las sospechas sobre el origen de los capitales. Esta situación coincide con reportes previos sobre diligencias periciales y seguimiento a finanzas partidistas.
Defensa rechaza acusaciones y denuncia judicialización política
La dirigencia de Revolución Ciudadana rechazó de manera categórica las afirmaciones gubernamentales, señalando que los allanamientos carecen de fundamento jurídico y forman parte de una estrategia para desestabilizar a la principal fuerza de oposición en la Asamblea Nacional.
Analistas jurídicos coinciden en que la actuación de la Fiscalía General del Estado debe ceñirse escrupulosamente al debido proceso y a la reserva legal de la instrucción, garantizando el derecho a la defensa de los procesados mientras se determinan los presuntos delitos tributarios o de blanqueo de capitales.
El Caso Laberinto se perfila como uno de los procesos de mayor trascendencia jurídica e impacto en el tablero político nacional, con repercusiones inmediatas en la gobernabilidad y en la opinión pública.
Las investigaciones judiciales en torno al Caso Laberinto examinan contratos de servicios, comprobantes de pago y declaraciones tributarias para determinar la legitimidad de las transferencias financieras durante los comicios electorales. Los agentes fiscales asignados al expediente analizan testimonios y peritajes informáticos recabados durante los allanamientos a oficinas y residencias en la capital.
Analistas constitucionales destacan que el esclarecimiento de estos hechos reviste vital importancia para la confianza en el sistema electoral ecuatoriano. La Fiscalía ha reiterado que el proceso se desenvuelve dentro del marco legal de la reserva procesal, preservando las garantías de los investigados y la tutela de los derechos ciudadanos.
Fuente original: La República EC / Política









