- El Tribunal de Apelación de la Corte de Justicia del Guayas ratificó la condena de tres años de cárcel contra el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez.
- La sentencia, conocida como «Caso Grillete», se originó por el retiro no autorizado del dispositivo electrónico que le impuso una medida cautelar.
- El fallo incluye una multa de 4.820 dólares, disculpas públicas y difusión de la sentencia en un periódico nacional.
- Álvarez cumple la pena en la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena, y enfrenta además otra causa por presunto contrabando de hidrocarburos.
Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil, se queda sin nuevo recurso: el Tribunal de Apelación de la Corte de Justicia del Guayas ratificó este martes su condena de tres años de cárcel en el denominado «Caso Grillete», por incumplir una orden judicial.
El proceso se originó cuando Álvarez retiró sin autorización el grillete electrónico que le habían colocado como medida cautelar dentro del Caso Triple A. La sala, integrada por Rosario Franco Jaramillo como ponente, junto a Demóstenes Díaz Ruilova y Carmen Vázquez Rodríguez, confirmó así la sentencia de primera instancia dictada el 3 de agosto pasado.
La sentencia también obliga a disculpas públicas
El fallo contempla, además de la prisión, el pago de una multa de 4.820 dólares —diez salarios básicos unificados— y la obligación de pedir disculpas públicas y publicar la sentencia en un diario de circulación nacional. El abogado defensor, Julio César Cueva, había recurrido la decisión tras la audiencia de apelación celebrada el 3 de agosto.
La Función Judicial del Ecuador señala que con este pronunciamiento se agota la instancia de apelación, sin perjuicio de que la defensa acuda a recursos extraordinarios.
No es el único proceso en su contra
Álvarez arrastra un segundo expediente: una condena de seis años y ocho meses por delitos vinculados a hidrocarburos ilegales, impulsada por la Fiscalía General del Estado. Actualmente permanece recluido en la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena.
El desenlace judicial ocurre a semanas de las elecciones seccionales del 29 de noviembre, en las que Guayaquil renovará autoridades y en las que Álvarez no participa como candidato debido a su situación procesal, un escenario que ya marcó la carrera por la Alcaldía porteña desde el arranque de la campaña.
Su defensa insiste en que el proceso responde a motivaciones políticas, mientras la Fiscalía sostiene que la evidencia documental respalda ambas condenas. El caso sigue en curso mientras se resuelven los recursos pendientes ante instancias superiores.
El origen: el Caso Triple A
El Caso Grillete nació como una derivación del Caso Triple A, que investiga presuntas irregularidades en contratos de la empresa pública de agua potable de Guayaquil durante la administración de Álvarez. En esa causa un juez ordenó colocarle el dispositivo de vigilancia electrónica que el alcalde retiró sin autorización, un hecho que la Fiscalía tipificó como incumplimiento de orden legítima de autoridad competente y que hoy queda confirmado en segunda instancia.
Entre la condena de primera instancia, dictada el 3 de agosto, y la ratificación de este 16 de septiembre pasaron poco más de seis semanas, un plazo que abogados penalistas consultados por medios locales consideran ágil para un proceso de apelación en el Guayas. La defensa de Álvarez ya anticipó que evaluará un recurso de casación ante la Corte Nacional de Justicia, última instancia disponible en el sistema judicial ecuatoriano.
Mientras tanto, el Concejo de Guayaquil sigue funcionando bajo la figura de encargatura, un escenario que ya se prolonga varios meses y que distintos concejales han pedido resolver cuanto antes, antes del cambio de autoridades previsto para después de las elecciones de noviembre en la ciudad porteña.










