La capital ecuatoriana está viviendo una transformación silenciosa pero profunda. Un reciente estudio revela que ya no es la planificación tradicional la que define su crecimiento, sino el dinamismo del comercio, los servicios y la inversión privada.

El mercado redefine el crecimiento urbano
Según el análisis del Instituto de Investigaciones de la Ciudad, Quito está evolucionando hacia un modelo policéntrico. Esto significa que ya no existe un solo núcleo dominante, sino múltiples zonas que concentran actividad económica y desarrollo urbano.
Este fenómeno responde al aumento del comercio, la expansión de servicios y el interés del sector privado en invertir en nuevas áreas estratégicas.
Iñaquito, el epicentro económico del norte
Entre todas las parroquias, Iñaquito destaca como el principal motor económico. Su ubicación estratégica y la concentración de infraestructura clave la convierten en un punto neurálgico de la ciudad.
Aquí se encuentran espacios emblemáticos como el Parque La Carolina y el Estadio Olímpico Atahualpa, además de centros comerciales, entidades financieras y proyectos inmobiliarios de alto nivel que han elevado su plusvalía.
Parroquias que lideran el dinamismo económico
El estudio identifica varias zonas con alta actividad comercial, diversidad urbana y crecimiento sostenido. Entre ellas destacan:
Cumbayá, Tumbaco, Calderón, Conocoto, Rumipamba, Mariscal Sucre, Belisario Quevedo y el Centro Histórico de Quito.
Estas parroquias forman una red de nuevos polos urbanos distribuidos en toda la ciudad, facilitando el acceso a bienes y servicios.
La inversión inmobiliaria acelera la transformación
El crecimiento de estas zonas está estrechamente ligado a la inversión en proyectos inmobiliarios modernos. Nuevos edificios residenciales, con diseños contemporáneos y ubicaciones estratégicas, están cambiando el paisaje urbano.
Estas construcciones no solo responden a la demanda habitacional, sino que también impulsan el desarrollo económico local.
Una ciudad policéntrica en construcción
Expertos como Jacobo Herdoiza señalan que Quito está dejando atrás su modelo tradicional centralizado. En su lugar, emerge una ciudad con múltiples núcleos que integran vivienda, trabajo y entretenimiento.
Factores como menores costos de suelo, mejor conectividad y expansión de infraestructura han sido clave en este cambio.
El transporte impulsa nuevas centralidades
La movilidad juega un papel fundamental en esta transformación. Proyectos como el Metro de Quito han fortalecido nuevas zonas de desarrollo, especialmente en el sur.
Parroquias como Quitumbe, La Magdalena y San Bartolo comienzan a consolidarse gracias a su conectividad.
En los valles, vías como la Ruta Viva y la Interoceánica han impulsado el crecimiento de sectores como Cumbayá y Tumbaco.
El desafío: equilibrar mercado y planificación
El estudio concluye que el crecimiento urbano actual está impulsado principalmente por el mercado. Sin embargo, el reto para las autoridades es acompañar este proceso con políticas públicas eficientes.
Mejorar la infraestructura, fortalecer el transporte e integrar los distintos polos urbanos será clave para construir una ciudad más conectada y equitativa.
Fuente: Confirmado.net
Te puede interesar:
Julián Álvarez y la millonaria tasación que aleja al Barcelona
