La Universidad San Francisco de Quito USFQ, a través de su Escuela de Reciclaje, fortalece su compromiso ambiental mediante una serie de capacitaciones dirigidas a su comunidad sobre la correcta clasificación y separación de desechos sólidos. Aunque estas jornadas buscan mejorar el aprovechamiento de materiales reciclables y reducir los residuos que llegan al relleno sanitario, uno de los temas que más atención ha generado es el manejo adecuado de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), conocidos también como e-waste.
Electrodomésticos, celulares, computadoras, impresoras, televisores, pilas, entre otros productos forman parte de la vida cotidiana, pero al terminar su vida útil se convierten en una amenaza ambiental silenciosa. Estos dispositivos contienen metales pesados y sustancias tóxicas como mercurio, plomo y cadmio, elementos altamente contaminantes que pueden afectar el suelo, las fuentes de agua y la salud humana cuando son desechados de manera incorrecta.
Según estimaciones ambientales, cada ecuatoriano produce más de 5 kilos de residuos electrónicos al año, una cifra que refleja el aumento del consumo tecnológico y la rápida obsolescencia de los equipos. En el país ya se generan entre 90.000 y 100.000 toneladas de e-waste anualmente, convirtiendo a este tipo de residuos en uno de los desafíos ambientales más urgentes de la actualidad. Expertos coinciden en que la falta de cultura de reciclaje y de sistemas adecuados de recolección agrava aún más la situación.
Frente a este panorama, iniciativas como las impulsadas por la USFQ buscan generar conciencia y promover acciones concretas. A través de campañas educativas y espacios de capacitación, la institución motiva a estudiantes, empresas, colegios y ciudadanía en general a entregar sus dispositivos en desuso en puntos autorizados de recolección, evitando así que terminen mezclados con la basura común. Además de reducir la contaminación, el reciclaje electrónico permite recuperar materiales valiosos, fomentar la economía circular y generar oportunidades vinculadas al empleo verde y la innovación sostenible.
En este contexto también surge la importancia de organizaciones especializadas como ReciVeci y Recitec que se han caracterizado por trabajar de la mano con recicladores de base dignificando y reconociendo su labor, además de brindar capacitación y educación para la comunidad.
Con estas acciones, la USFQ reafirma su responsabilidad social y ambiental al liderar procesos educativos que no solo informan, sino que inspiran cambios reales en la ciudadanía. La correcta gestión de los residuos electrónicos ya no es únicamente una opción ecológica, sino una necesidad urgente para proteger la salud pública, reducir el impacto ambiental y construir un futuro más sostenible para las próximas generaciones.
Fuente: USFQ
