La baja de muertes violentas en Zona 8 refleja una reducción significativa en Guayaquil, Durán y Samborondón durante 2026. Las cifras oficiales muestran un descenso sostenido en sectores considerados críticos por la criminalidad organizada.
Entre el 1 de enero y el 14 de mayo, la Zona 8 registró 994 asesinatos. En el mismo periodo de 2025 se contabilizaron 1.421 casos. Esto representa una disminución del 29,62 % en los índices de violencia.
La Zona 8 agrupa a Guayaquil, Durán y Samborondón. Históricamente, estos territorios han concentrado disputas vinculadas al narcotráfico y a estructuras delictivas organizadas.
Durán y Nueva Prosperina muestran las mayores reducciones
Durán continúa como uno de los sectores más conflictivos del país. Sin embargo, actualmente presenta una caída considerable en los homicidios.
En ese distrito, las muertes violentas bajaron de 288 a 135 casos. La reducción alcanza el 53 %, según los datos oficiales.
Asimismo, Nueva Prosperina mostró un descenso aún más pronunciado. En ese sector se pasó de 335 asesinatos a 130. La caída alcanza el 61,19 % entre ambos periodos comparados.
Por otro lado, Pascuales también evidenció una disminución importante. Los casos bajaron de 160 a 127 hechos violentos. Esto equivale a una reducción del 20 %.
No obstante, el distrito Sur registró un ligero incremento. En esa zona se pasó de 118 a 120 casos. La subida representa el 1,69 %.
Operativos y toque de queda fortalecen controles
El ministro del Interior, John Reimberg, destacó la reducción de homicidios y robos en la Zona 8. Además, resaltó los operativos desplegados contra grupos delincuenciales.
Recientemente, durante una actividad en Manta, el funcionario indicó que 1.650 personas fueron detenidas por delitos relacionados con extorsión.
Además, en diversas mesas de seguridad se analizó la necesidad de fortalecer acciones contra homicidios y extorsiones.
El comandante de la Policía Nacional, Pablo Dávila, explicó que se adaptaron estrategias de patrullaje. Según detalló, ahora existen equipos reforzados para intervenir zonas conflictivas.
Cada grupo operativo está integrado por al menos diez policías. Estas unidades ingresan a sectores identificados mediante análisis de violencia criminal.

También afirmó que el toque de queda facilita las intervenciones policiales. Esa medida permite detectar movimientos de grupos delictivos fuera de sus escondites habituales.
Analistas explican la baja de violencia
El analista en seguridad Javier Gutiérrez consideró que existen varios factores detrás de la reducción de homicidios.
Según explicó, actualmente existe un contrapeso frente a organizaciones criminales que disputaban el control territorial en sectores conflictivos.
Además, señaló que hay una presencia sostenida de policías y militares. Esa intervención ha generado una especie de “pax militar” en determinadas zonas.
Igualmente, resaltó las operaciones permanentes contra estructuras criminales. Estas acciones afectan la logística y los mecanismos de control territorial de las bandas.
El experto indicó que existe una focalización estatal en sectores considerados prioritarios por sus altos índices de criminalidad.
También mencionó la posibilidad de una hegemonía temporal entre ciertos grupos criminales. Esa situación podría disminuir disputas abiertas por el territorio.
De igual manera, destacó proyectos sociales y comunitarios. Estas iniciativas han contribuido a recuperar espacios públicos y fortalecer la resiliencia ciudadana.
Estrategias de seguridad y cooperación internacional
El analista Byron Sanmiguel sostuvo que los operativos actuales presentan estrategias más efectivas.
Asimismo, destacó una mayor coordinación entre Segura EP, el ECU911 y la Policía Nacional. Esa articulación mejora la respuesta frente a hechos delictivos.
Sanmiguel aseguró que el toque de queda debilitó las finanzas de grupos narcodelincuenciales. Según explicó, las restricciones limitan sus actividades ilícitas.
También recordó que en sectores como Durán se implementan acciones similares a las aplicadas anteriormente en Esmeraldas.
Entre las medidas recientes mencionó el Centro de Inteligencia Marítima y controles navales en Posorja. Estas acciones buscan combatir redes de narcotráfico internacional.
Además, resaltó la cooperación de Estados Unidos en tareas de seguridad y control marítimo.
Finalmente, Sanmiguel advirtió que las operaciones policiales requieren respaldo judicial. Según afirmó, el sistema de justicia debe fortalecer las medidas contra grupos delictivos.
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