- Un estudio en JAMA Otolaryngology vinculó la pérdida auditiva en la mediana edad con cambios cerebrales asociados a la memoria.
- El Día Mundial del Alzheimer se conmemora cada 21 de septiembre.
- GAES recomienda no asumir la pérdida auditiva como una consecuencia inevitable de la edad.
- Pedir que repitan palabras o subir demasiado el volumen del televisor son señales de alerta tempranas.
Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, una fecha que pone en conversación no solo esta enfermedad, sino también los factores que pueden estar relacionados con la salud cognitiva a lo largo de la vida. GAES aprovecha la fecha para visibilizar el papel que cumple la salud auditiva en la comunicación, la participación social y la calidad de vida de las personas mayores.
Aislamiento silencioso: cuando no escuchar bien también desconecta
La disminución auditiva no tratada no solo dificulta escuchar: también complica la comunicación y la forma en que las personas se relacionan con su entorno. La dificultad para seguir conversaciones o participar en actividades sociales puede generar frustración, aislamiento y reducir la interacción cotidiana. «Cuidar la audición también es cuidar el bienestar emocional y cognitivo. Detectar a tiempo los cambios auditivos ayuda a mantener la comunicación, la participación social y la conexión con el entorno», explica Ariana Araujo, audioprotesista de GAES.
Qué encontró la ciencia sobre audición y memoria
Durante el envejecimiento, los cambios en la audición pueden coincidir con otras transformaciones cognitivas, lo que ha despertado un creciente interés por comprender su relación con el Alzheimer. Si bien una dificultad auditiva no implica necesariamente el desarrollo de esta enfermedad, la conexión entre ambas condiciones continúa siendo objeto de análisis científico en distintos países del mundo.
Un estudio publicado en JAMA Otolaryngology–Head & Neck Surgery encontró que las personas con pérdida auditiva en la mediana edad presentaban, años después, mayores cambios en zonas del cerebro relacionadas con la memoria y que también suelen verse afectadas por el Alzheimer. Aunque esto no significa que la pérdida auditiva cause la enfermedad, sí refuerza la importancia de detectar y atender a tiempo los cambios en la audición antes de que se vuelvan más severos.
«Cuando escuchar se vuelve más difícil, el cerebro debe realizar un mayor esfuerzo para interpretar los sonidos y comprender las conversaciones. A esto puede sumarse una menor participación social. Estos son algunos de los mecanismos que la investigación estudia para comprender mejor por qué la pérdida auditiva puede estar asociada con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer», señala Araujo.
Tres mecanismos que explican la relación
Existen algunos factores que ayudan a comprender esta relación entre audición y salud cerebral: el mayor esfuerzo mental que exige escuchar cuando la audición se deteriora, la menor estimulación social que resulta de evitar conversaciones y actividades grupales, y los cambios auditivos no atendidos que, al prolongarse en el tiempo, afectan la forma en que la persona se comunica y participa en su entorno diario.
Señales que conviene no dejar pasar
Detectar cambios en la audición de manera temprana permite tomar medidas oportunas y acceder a orientación profesional. GAES recomienda prestar atención a señales como pedir constantemente que repitan palabras o conversaciones, subir demasiado el volumen del televisor, celular o dispositivos de audio, tener dificultad para seguir conversaciones en lugares con ruido, evitar reuniones o actividades sociales por problemas para escuchar, y sentir cansancio o frustración después de comunicarse con otras personas.
Prestar atención a la audición adquiere especial importancia con el paso de los años, cuando pueden coincidir cambios auditivos y cognitivos que afectan la autonomía y la calidad de vida. Identificar oportunamente una dificultad para escuchar permite abordarla de manera adecuada y evitar que se convierta en una barrera adicional para la comunicación. La recomendación de GAES es no asumir la pérdida auditiva como una consecuencia inevitable de la edad y consultar con un especialista ante las primeras señales de alerta.
Sobre otros temas de salud y prevención en el país, puede revisarse también la ingeniería ecuatoriana que llega al quirófano con implantes médicos y la nota sobre el proyecto científico que llevará a diez niñas ecuatorianas al Space Center de Houston.
Acerca de GAES, marca de Amplifon
Amplifon, líder mundial en el mercado minorista de cuidado auditivo, ayuda a las personas a redescubrir todas las emociones del sonido. Sus cerca de 14.700 colaboradores en todo el mundo trabajan cada día para comprender las necesidades únicas de cada cliente y ofrecer productos y servicios exclusivos, innovadores y altamente personalizados. El Grupo, con ingresos anuales de 2.400 millones de euros, opera a través de una red de 9.700 puntos de atención en 24 países y cinco continentes, con presencia en Ecuador a través de GAES, donde ofrece evaluaciones auditivas y soluciones personalizadas para personas de distintas edades y necesidades de comunicación.










