- Corea del Norte intensifica la producción en serie de proyectiles tácticos y lanzaderas múltiples de largo alcance.
- Kim Jong-un supervisó complejos bélicos entre el 16 y 18 de septiembre, exigiendo máxima potencia destructiva.
- Pionyang catalogó su estatus atómico como irreversible en rechazo a las resoluciones del organismo nuclear OIEA.
- El despliegue industrial refuerza la postura militar del régimen frente a las sanciones internacionales y pactos globales.
Las autoridades de Corea del Norte aceleraron este viernes 19 de septiembre la ampliación de su arsenal militar mediante una serie de inspecciones encabezadas por el líder Kim Jong-un en los principales complejos armamentísticos del país. Las visitas técnicas, desarrolladas entre el 16 y el 18 de septiembre según divulgó la agencia oficial KCNA, se concentraron en verificar la fabricación masiva de municiones de artillería de gran calibre y sistemas lanzacohetes con guiado de precisión.
Durante su presencia en las cadenas de montaje, Kim Jong-un ordenó a los mandos operativos que la artillería nacional disponga de los recursos tecnológicos necesarios para concentrarse intensamente y alcanzar el mayor poder destructivo en escenarios de combate. La directriz gubernamental busca consolidar una superioridad táctica inmediata frente al despliegue militar sostenido que mantienen las fuerzas armadas de Corea del Sur y Estados Unidos en la zona fronteriza.
Expansión del arsenal militar de Corea del Norte en la industria pesada
El mandatario recorrió talleres donde se ensamblan proyectiles de 240 y 300 milímetros, armamento clave diseñado para saturar las defensas antiaéreas y golpear objetivos estratégicos a gran distancia. Los reportes norcoreanos destacan la incorporación de nuevos propelentes sólidos y cabezas de combate optimizadas para penetrar fortificaciones subterráneas, lo que refleja un salto cuantitativo en la capacidad de fuego convencional del ejército norcoreano.

Especialistas del sector de defensa consideran que este impulso fabril responde a dos necesidades complementarias: renovar los almacenes de reserva del Ejército Popular de Corea y cumplir con los envíos de pertrechos acordados en pactos bilaterales con potencias aliadas. Esta dinámica de rearme converge con las tensiones mundiales analizadas en este medio sobre cómo Rusia advierte con medidas de disuasión militar tras sanciones de Trump, configurando un bloque de resistencia geopolítica frente a las potencias occidentales.
Rechazo rotundo a la resolución del OIEA sobre desnuclearización
El recorrido por las fábricas coincidió con una dura declaración de Kim Yo-jong, hermana del líder y destacada figura del Comité Central del partido gobernante. La dirigente calificó de absolutamente irreversible la condición nuclear de su país, descartando cualquier posibilidad de renunciar a sus ojivas atómicas en respuesta a la resolución aprobada por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) durante su asamblea general anual en Austria.
Kim Yo-jong afirmó que las exigencias internacionales de desarme constituyen una intromisión inaceptable en la soberanía nacional y reiteró que el programa atómico funciona como el único escudo efectivo contra las amenazas foráneas. Para Pionyang, las resoluciones multilaterales pierden validez operativa mientras continúen los ejercicios de entrenamiento militar conjunto en la región asiática.
Monitoreo internacional y sanciones en debate
El rearme norcoreano generó inmediatas reacciones en los organismos internacionales. En debates recientes en el seno de la Organización de las Naciones Unidas, representantes de diversas delegaciones alertaron que la producción continua de misiles viola las resoluciones del Consejo de Seguridad que prohíben expresamente el desarrollo balístico de Pionyang.

Por su parte, analistas vinculados al Departamento de Defensa de Estados Unidos advirtieron que la combinación de artillería convencional de alto calibre con capacidades balísticas nucleares eleva el riesgo de incidentes de consecuencias imprevisibles en el este de Asia. No obstante, las autoridades de Pionyang sostienen que continuarán expandiendo su arsenal militar sin aceptar condicionamientos externos de ninguna índole.
Disuasión estratégica ante los ejercicios militares regionales
El fortalecimiento de la infraestructura bélica norcoreana opera como respuesta directa a los ejercicios ‘Ulchi Freedom Shield’, desplegados por Washington y Seúl para simular escenarios de respuesta inmediata ante agresiones armadas. Al poner a prueba sus líneas de producción de armamento en turnos continuos, el liderazgo norcoreano transmite un mensaje inequívoco de preparación logística para un conflicto prolongado.
Fuente informativa: RPP Noticias — Kim Jong-un visitó fábricas armamentísticas de Corea del Norte.









