- La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó la Ratepayer Protection Act con 417 votos a favor y solo 3 en contra.
- La ley exige a los reguladores estatales evaluar normas para que los centros de datos cubran los costos de infraestructura eléctrica que generan.
- Una encuesta reveló que solo el 11% de los estadounidenses apoyaría un centro de datos de IA en su comunidad.
El pleno de la Cámara de Representantes de Estados Unidos dio luz verde el pasado 16 de septiembre de 2026 a la denominada Ratepayer Protection Act, una iniciativa legal que persigue impedir que las familias asuman en sus recibos de luz los gastos de infraestructura provocados por el crecimiento de los centros de datos de inteligencia artificial. La votación fue abrumadora: 417 votos a favor frente a únicamente 3 en contra.
Quién impulsó el proyecto
La propuesta fue presentada por el representante republicano Gabe Evans, de Colorado, junto a la demócrata Kathy Castor, de Florida, ambos miembros del Comité de Energía y Comercio. Los líderes republicanos llevaron el texto al pleno mediante un procedimiento de vía rápida que requería el respaldo de dos tercios de los legisladores. Ahora, la iniciativa pasa al Senado, donde su futuro es incierto.
Qué plantea la Ratepayer Protection Act
Los centros de datos son enormes conjuntos de servidores que consumen cantidades masivas de electricidad de forma ininterrumpida para sostener el funcionamiento de la inteligencia artificial. Según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el consumo eléctrico de los centros de datos en Estados Unidos podría más que duplicarse respecto a los niveles de 2024 para finales de la década, y otras proyecciones indican que podrían absorber más del 10% de la demanda eléctrica del país en 2030.
El problema para los consumidores es directo: cuando una empresa instala un centro de datos, la red eléctrica local debe ampliarse, y en muchos estados ese costo se reparte entre todos los usuarios, incluso si no tienen relación alguna con esas instalaciones. La ley exige a los reguladores estatales de servicios públicos que evalúen normas para que los grandes consumidores de electricidad cubran los costos adicionales de generación, transmisión e infraestructura necesarios para abastecerlos, aunque no impone esas reglas de forma automática: solo obliga a los estados a considerarlas.
Un rechazo ciudadano creciente
La votación ocurrió semanas antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre de 2026, en medio de un creciente malestar ciudadano. Una encuesta de la Universidad de Massachusetts Amherst reveló que apenas el 11% de los estadounidenses apoyaría la construcción de un centro de datos de IA en su comunidad. Otro sondeo nacional arrojó que casi el 70% se opone a este tipo de instalaciones en sus vecindarios, y el 45% dijo estar fuertemente en contra, citando el aumento de tarifas eléctricas, el consumo de agua para refrigeración y las transformaciones en los entornos locales.
«El petróleo de los próximos 20, 25 años»
El expresidente Donald Trump respalda la expansión de centros de datos y la enmarca en la competencia con China en inteligencia artificial. Esta semana calificó estas instalaciones como «el petróleo de los próximos 20, 25 años». El presidente de la Cámara, Mike Johnson, celebró la aprobación y sostuvo que la norma «garantiza que las familias trabajadoras no paguen la construcción de la infraestructura de IA».
Una ley que algunos consideran insuficiente
Los tres votos en contra provinieron de las demócratas Summer Lee (Pensilvania), Delia Ramírez (Illinois) y Rashida Tlaib (Míchigan), quien exigió una moratoria nacional sobre los centros de datos. Varias legisladoras que votaron a favor también manifestaron descontento: Veronica Escobar, de Texas, fue contundente: «Voy a votar sí, pero es verdaderamente el mínimo indispensable». Desde la sociedad civil, la organización Public Citizen advirtió, a través de su director de energía Tyson Slocum, que la ley «tiene una capacidad muy limitada para proteger a los consumidores de tarifas más altas», ya que solo pide a los estados que «consideren» exigir el pago a los centros de datos.
Qué falta para que entre en vigor
Para convertirse en ley, la Ratepayer Protection Act debe ser aprobada también por el Senado y promulgada por Trump. El senador republicano Jon Husted, de Ohio, presentó una versión del proyecto en esa cámara, aunque sin fecha de votación definida. El debate sobre qué reglas deben aplicar los estados a los grandes consumidores de electricidad continuará, mientras tanto, en manos de los reguladores locales.
Un problema que Ecuador también empieza a mirar
La tensión entre el auge de los centros de datos de inteligencia artificial y el consumo eléctrico no es exclusiva de Estados Unidos. Ecuador Noticias 360 ya había reportado cómo los centros de datos de inteligencia artificial desatan una voraz demanda de agua y energía a nivel global, y cómo la desconfianza entre potencias frena un acuerdo global sobre la IA. En Ecuador, la presión sobre el sistema eléctrico ya es un tema de agenda propia: este medio reportó que Coca Codo Sinclair redujo su generación y dejó cortes en Quito, y que el embalse de Mazar bajó 10 metros mientras cae la importación de luz de Colombia, en un contexto en el que cualquier nuevo gran consumidor eléctrico, sea o no un centro de datos, añadiría presión a un sistema ya ajustado.









