- Ecuador y China negocian proyectos para incorporar hasta 3.000 megavatios de generación solar fotovoltaica hasta 2035.
- El presidente Daniel Noboa confirmó conversaciones técnicas para modernizar las líneas de transmisión y evitar pérdidas de energía.
- La iniciativa bilateral busca diversificar la matriz energética y reducir la vulnerabilidad hidroeléctrica frente a severos estiajes.
- Los acuerdos complementan los compromisos de cooperación en economía digital e industria verde pactados en Pekín.
El Gobierno del Ecuador avanza en negociaciones estratégicas con delegaciones técnicas y corporaciones estatales de la República Popular China para estructurar un ambicioso plan de inversión energética de largo plazo, orientado a incorporar hasta 3.000 megavatios (MW) de potencia solar fotovoltaica y modernizar las redes de transmisión troncal del país hasta el año 2035. El presidente Daniel Noboa confirmó los diálogos bilaterales este 18 de septiembre, enfatizando que el fortalecimiento estructural del Sistema Nacional Interconectado (SNI) requiere superar los cuellos de botella en la distribución eléctrica para blindar el suministro productivo durante la próxima década.
Desde el Ministerio de Energía y Minas del Ecuador, las autoridades explicaron que el déficit de infraestructura de transporte limita severamente el aprovechamiento de los excedentes hidroeléctricos generados en la cuenca amazónica. Noboa puntualizó que el problema medular del sector no radica exclusivamente en la capacidad instalada en turbinas, sino en la obsolescencia de las líneas de alta y media tensión que provocan pérdidas técnicas en el traslado de electricidad hacia las provincias de la Costa y los polos industriales del Guayas y Pichincha.
Diversificación fotovoltaica y modernización de líneas troncales
El plan maestro diseñado junto a empresas del gigante asiático contempla el despliegue escalonado de parques solares en terrenos áridos de la Sierra y el Litoral, aprovechando niveles óptimos de radiación solar para abastecer el consumo diurno. Esta estrategia busca que la energía solar actúe como un amortiguador indispensable durante las horas de mayor demanda, permitiendo a las centrales hidroeléctricas conservar agua en sus embalses reguladores para cubrir los picos nocturnos.
La propuesta técnica surgió tras la visita de Estado efectuada por el mandatario ecuatoriano a Pekín entre el 16 y el 23 de agosto, periodo en el que sostuvo reuniones de alto nivel con el presidente Xi Jinping. Durante la cumbre diplomática, ambos gobiernos suscribieron instrumentos de entendimiento vinculados al desarrollo de economías verdes, financiamiento concesional de infraestructura y transferencia de tecnología para la operación de redes inteligentes (smart grids).
La urgencia de diversificar las fuentes de generación se sustenta en la extrema vulnerabilidad hidrológica evidenciada en el Austro, donde recientemente la cota del embalse de Mazar cayó a límites operativos por el estiaje, comprometiendo el funcionamiento de las tres centrales del complejo Paute.
Resiliencia energética frente a crisis climáticas recurrentes
La planificación hasta 2035 busca prevenir el colapso operativo sufrido por el sistema eléctrico nacional entre 2023 y 2024, cuando periodos prolongados de sequía obligaron al racionamiento masivo con cortes de luz programados de hasta 14 horas diarias en ciudades principales. Técnicos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC EP) señalan que depender en más de un 80 % de los caudales fluviales representa una debilidad crítica frente al cambio climático y fenómenos recurrentes como El Niño y La Niña.
La inestabilidad de las fuentes fluviales no solo afecta a las represas de la cuenca oriental, sino también a instalaciones mayores como Coca Codo Sinclair, donde se registró una reducción en la generación de Coca Codo Sinclair que generó cortes imprevistos en Quito debido al incremento de sedimentos y falta de lluvias constantes en el río Coca.
El modelo de incorporación solar a gran escala sigue patrones internacionales exitosos de descarbonización y eficiencia de costos, similares a los esquemas donde Australia ofrece electricidad gratuita al mediodía por su enorme excedente solar, transformando la estructura tarifaria en beneficio de las familias y la industria pesada.
Por su parte, el Operador Nacional de Electricidad (CENACE) continúa elaborando los términos de referencia técnicos para los proyectos de interconexión binacional y las subestaciones de 500 kilovoltios (kV). Si bien las conversaciones se mantienen en reserva en cuanto a montos definitivos y empresas constructoras, el Ejecutivo aspira a consolidar los primeros contratos de inversión público-privada antes del primer trimestre de 2027, sentando las bases de una matriz energética segura, autosuficiente y sostenible para las próximas dos décadas.









