- La Prefectura del Azuay y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos realizarán un simulacro provincial el martes 22 de septiembre a las 10:00.
- El ejercicio evaluará la capacidad de reacción ante deslizamientos, desbordes de ríos por El Niño y un terremoto simulado.
- Siete mesas técnicas de trabajo activarán planes de contingencia en agua potable, salud prehospitalaria, vialidad rural y albergues.
- Los comités de emergencia de los quince cantones azuayos medirán tiempos de respuesta en carreteras y sistemas de riego agrícola.
La Prefectura del Azuay y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) coordinan la ejecución de un simulacro provincial de evacuación y asistencia que se desarrollará el martes 22 de septiembre de 2026, a partir de las 10:00. La jornada pondrá a prueba los protocolos de emergencia frente a escenarios simultáneos originados por las lluvias intensas del fenómeno de El Niño y un sismo de gran magnitud en los quince cantones de la provincia austral.
La prefecta de Azuay y presidenta del COE Provincial, Alexandra Quintanilla, encabezó las mesas preparatorias junto con Froilán Salinas, coordinador zonal 6 de la SNGR. El simulacro responde a las resoluciones adoptadas por el pleno provincial el pasado 2 de septiembre, orientadas a medir los tiempos reales de movilización de maquinaria pesada, respuesta de ambulancias y habilitación de albergues temporales para familias damnificadas.
Activación de mesas técnicas e infraestructura rural
Durante la maniobra de entrenamiento se instalarán las siete Mesas Técnicas de Trabajo encargadas de sectores estratégicos: agua segura y saneamiento; salud y auxilio prehospitalario; servicios básicos esenciales; alojamientos temporales; educación; medios de vida agropecuarios; y vivienda e infraestructura vial. El objetivo central consiste en detectar cuellos de botella en la toma de decisiones territoriales y validar la comunicación radial con las parroquias más aisladas.
En el plano vial y agrícola, la Prefectura del Azuay desplegará equipos técnicos hacia puntos críticos vulnerables a deslaves en la cuenca de los ríos Paute, Santa Bárbara y Jubones. Los inspectores evaluarán la capacidad de reapertura de caminos de tercer orden y la protección de canales de riego que abastecen a miles de productores agrícolas de la región.
La gestión de recursos hídricos en el austro ecuatoriano reviste una importancia estratégica de escala nacional, como evidencia la vigilancia permanente en el sector hidroeléctrico donde la cota del embalse de Mazar baja a 2.116 metros y exige una coordinación rigurosa entre clima y energía.
Coordinación interinstitucional y monitoreo oceanográfico
Los reportes meteorológicos elaborados por el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) guiarán las simulaciones de desbordes fluviales, anticipando las temporadas de mayor precipitación invernal en la vertiente occidental del macizo andino. Los COE cantonales de Cuenca, Gualaceo, Paute, Santa Isabel y Ponce Enríquez participarán de forma integrada con brigadas de primeros auxilios y cuadrillas de rescate.
La defensa del agua y la preservación ambiental constituyen banderas centrales de las comunidades rurales del sur, tal como se manifestó recientemente cuando diversas organizaciones marchan en el sur de Ecuador contra la minería para proteger las fuentes de agua dulce en los páramos.
Asimismo, el fortalecimiento de la capacidad operativa provincial mediante equipamiento y maquinaria resulta indispensable para el campo, un objetivo que comparte la región vecina cuando El Oro recibe 41 camionetas y 41 tractores para el agro, demostrando que la inversión en movilidad rural salva cosechas y protege vidas.









