- Más de 350 profesionales de pueblos y nacionalidades se reunieron en Riobamba en el primer Congreso Plurinacional de Salud Intercultural.
- El encuentro busca una hoja de ruta técnica para orientar la política sanitaria hacia 18 pueblos y 14 nacionalidades del país.
- Las jornadas se extienden hasta el 18 de septiembre e incluyen investigación y diálogo de saberes ancestrales.
- La Red Nacional de Profesionales de Salud de Pueblos y Nacionalidades opera desde 2025 como articuladora del proceso.
Riobamba concentra desde esta semana a más de 350 profesionales de salud pertenecientes a pueblos y nacionalidades indígenas, además de representantes de los pueblos afroecuatoriano y montubio. Los asistentes participan en el primer Congreso Plurinacional de Salud Intercultural, Investigación y Diálogo de Saberes, un espacio que corre hasta el 18 de septiembre de 2026 y que el Sistema Nacional de Salud impulsa para acercar los servicios médicos a las realidades culturales de cada territorio.
El objetivo declarado del encuentro es «construir una hoja de ruta técnica que permita orientar las políticas de salud hacia las necesidades de los territorios» y beneficiar directamente a los 18 pueblos y 14 nacionalidades reconocidos en el país. La cita reúne a médicos, parteras, sanadores tradicionales e investigadores que comparten experiencias de atención en zonas rurales y urbanas con alta población indígena.
Tres días de trabajo técnico en Chimborazo
El congreso se despliega en tres jornadas consecutivas de mesas temáticas, paneles de investigación y espacios de diálogo entre saberes ancestrales y medicina convencional. Riobamba, capital de Chimborazo y una de las provincias con mayor densidad de población indígena del país, funciona como sede simbólica para un debate que toca directamente a las comunidades kichwa de la Sierra centro.
Los participantes provienen de distintas regiones del país y representan a organizaciones de base, casas de salud comunitarias y equipos técnicos del sistema público. La convocatoria buscó equilibrio territorial: delegados de la Amazonía, la Costa y la Sierra comparten mesa para identificar brechas comunes de acceso, calidad y pertinencia cultural en la atención médica.
Una red que arrancó hace apenas un año
Detrás del congreso está la Red Nacional de Profesionales de Salud de Pueblos y Nacionalidades del Ecuador, creada en 2025 como plataforma de articulación entre sanitarios de origen indígena, afroecuatoriano y montubio. La red nació con el propósito de visibilizar a estos profesionales dentro del sistema público y canalizar sus propuestas hacia la política nacional de salud, un vacío que durante años dejó a las comunidades étnicas fuera de las decisiones sobre su propia atención médica.
El trabajo de la red se apoya en el Modelo de Atención Integral de Salud Familiar, Comunitario e Intercultural, el marco técnico que desde hace más de una década intenta combinar la atención primaria convencional con el reconocimiento de prácticas de medicina tradicional. El congreso de Riobamba funciona, en la práctica, como el primer gran examen público de ese modelo desde la creación de la red.
Investigación y saberes ancestrales sobre la mesa
Uno de los ejes centrales de las jornadas es la investigación en salud intercultural, un campo todavía incipiente en Ecuador pese a la diversidad étnica del país. Los organizadores plantearon espacios específicos para sistematizar prácticas de sanación tradicional, un trabajo que en otras ciudades ya tiene antecedentes, como el de las hierbateras que preservan la medicina ancestral en el mercado 1 de Mayo de Quito.
El diálogo de saberes no busca sustituir la medicina convencional, sino documentar y validar conocimientos que durante generaciones se transmitieron de forma oral en comunidades indígenas, afroecuatorianas y montubias. Esa sistematización es, según los organizadores, un insumo directo para la hoja de ruta técnica que debe salir del congreso.
El trasfondo de la brecha sanitaria rural
El congreso ocurre en un país donde el acceso a servicios de salud sigue siendo desigual entre zonas urbanas y rurales, con comunidades indígenas y afrodescendientes entre las más golpeadas por la falta de cobertura oportuna. La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) en Ecuador ha señalado en distintos informes que la pertinencia cultural de los servicios sanitarios reduce las barreras de acceso en poblaciones étnicas, un argumento que coincide con el enfoque que promueve la Red Nacional de Profesionales de Salud de Pueblos y Nacionalidades.
Esa brecha territorial no es exclusiva del ámbito sanitario. Organizaciones indígenas del país han denunciado en paralelo la presión sobre los territorios y las fuentes de agua que abastecen a sus comunidades, como ocurrió esta semana con la marcha de organizaciones en el sur del país contra la ampliación de proyectos mineros que, según sus dirigentes, amenaza el agua de miles de familias. La salud de los pueblos y nacionalidades, insisten estos colectivos, no puede separarse del estado de sus territorios.
Otros frentes de atención materno-infantil
El impulso a la salud intercultural se suma a otros programas focalizados que el país desarrolla en paralelo para cerrar brechas específicas de atención. En Guayaquil, por ejemplo, un proyecto de acompañamiento a madres gestantes en el sector de Monte Sinaí registró resultados que superaron el promedio nacional de peso adecuado al nacer y lactancia materna exclusiva, evidencia de que los modelos de atención con enfoque territorial pueden mejorar indicadores concretos cuando se sostienen en el tiempo.
El Ministerio de Salud Pública, como ente rector del Sistema Nacional de Salud, mantiene entre sus líneas de trabajo la ampliación de la cobertura hacia zonas rurales y la incorporación de personal con formación intercultural. La institución detalla en su portal oficial los lineamientos vigentes del modelo de atención integral que sirve de referencia técnica al congreso de Riobamba. Esa apuesta por la cobertura rural también avanza en infraestructura: en Pichincha, el Gobierno ya adjudicó la construcción del nuevo Hospital Básico de Cayambe, una obra reclamada durante años por comunidades andinas de la zona.
Qué se espera al cierre del congreso
Al término de las tres jornadas, los organizadores prevén sistematizar las conclusiones de las mesas de trabajo en un documento técnico que sirva de insumo para ajustar la política pública de salud intercultural. La expectativa de los 350 profesionales reunidos es que ese documento no quede archivado, sino que se traduzca en cambios concretos de asignación de personal, presupuesto y formación en los territorios donde viven los 18 pueblos y 14 nacionalidades del país.
La Red Nacional de Profesionales de Salud de Pueblos y Nacionalidades adelantó que dará seguimiento a la implementación de esas conclusiones en los próximos meses, en coordinación con las direcciones distritales de salud y las organizaciones de base de cada nacionalidad. El congreso de Riobamba marca, para sus impulsores, el arranque de un proceso que recién empieza.









