- Jostin Zambrano Medranda, de 27 años, murió baleado en el barrio T-Winson de Machala.
- Cuatro hombres llegaron en un vehículo con apariencia de patrullero policial y placa similar a una real.
- Los atacantes usaron un fusil calibre 5.56 y luego incineraron el vehículo a cuatro cuadras del ataque.
- La Policía investiga un posible vínculo con la disputa entre Los Lobos y Autobox.
Un vehículo disfrazado de patrullero policial sirvió de fachada para asesinar a Jostin Zambrano Medranda, de 27 años, en un ataque armado registrado la tarde de este 17 de septiembre en el barrio T-Winson, al norte de Machala, provincia de El Oro. Cuatro hombres llegaron hasta el segundo piso de un inmueble donde la víctima se encontraba junto a su pareja sentimental y un menor de edad, y dispararon contra él con un fusil de asalto.
El coronel Renato González, jefe policial de la zona, confirmó que el carro utilizado por los agresores imitaba las características de una unidad oficial y portaba una placa que correspondería a la de un patrullero real, un detalle que las autoridades consideran clave para rastrear a los responsables. El vehículo permitió a los atacantes acercarse al domicilio sin levantar sospechas entre los vecinos del sector.
El ataque armado en el segundo piso
Los cuatro hombres subieron directamente hasta la habitación donde estaba Zambrano y abrieron fuego con un fusil calibre 5.56, un arma de guerra que causó la muerte inmediata de la víctima. La pareja sentimental y el menor que se encontraban en el lugar no resultaron heridos, aunque quedaron expuestos a la violencia del hecho.
Vecinos del barrio T-Winson describieron momentos de pánico cuando escucharon las detonaciones y vieron después el vehículo policial falso alejándose a toda velocidad. El moderno patrón de este tipo de ataques —vehículos camuflados como patrulleros— ya preocupa a las autoridades ecuatorianas, en un país que atraviesa una ola de violencia vinculada a estructuras de crimen organizado en varias provincias de la costa, similar a la registrada días atrás en un ataque armado ocurrido en Montañita, en la vecina provincia de Santa Elena.
El vehículo incinerado a cuatro cuadras
Tras el ataque, los agresores abandonaron el falso patrullero a unas cuatro cuadras del lugar del crimen y le prendieron fuego, en un intento evidente de destruir evidencia. Después continuaron su huida en motocicletas y otros vehículos que, según las primeras indagaciones, los esperaban previamente coordinados en la zona.
La quema de vehículos usados en ataques armados es una práctica habitual entre bandas dedicadas al sicariato en Ecuador, ya que dificulta el rastreo de huellas, restos de pólvora y otros elementos forenses. Policía Nacional del Ecuador mantiene protocolos de investigación para este tipo de escenas, según describe en su portal institucional.
Antecedentes de la víctima
De acuerdo con los registros policiales citados por González, Zambrano ya había tenido un encontronazo previo con la ley: en mayo de 2022 fue detenido mientras conducía una motocicleta cuyo acompañante portaba un arma de fuego. Ese antecedente forma parte de las líneas que ahora examinan los investigadores para establecer un posible móvil del crimen.
Machala y otras ciudades de las provincias afectadas por la extorsión y el sicariato han visto multiplicarse este tipo de hechos violentos en los últimos meses, en medio de disputas territoriales entre organizaciones dedicadas al narcotráfico y al cobro de vacunas.
La hipótesis de una disputa entre bandas
Los investigadores no descartan que el crimen esté relacionado con la pugna que sostienen los grupos delictivos Los Lobos y Autobox por el control de rutas y economías ilícitas en El Oro. Ambas estructuras han protagonizado hechos violentos en la provincia durante el último año, golpeando la percepción de seguridad de sus habitantes.
También se analiza una posible conexión con un episodio de violencia registrado previamente frente a las instalaciones del ECU 911 de Machala, aunque la Policía aún no ha confirmado un vínculo directo entre ambos sucesos. La Fiscalía General del Estado, que ya investiga otros casos de estructuras criminales en la región —como el reciente traslado de un cabecilla expulsado de Colombia hacia una cárcel de máxima seguridad—, deberá determinar si existe una línea de investigación conjunta.
Investigación en curso
Personal de criminalística levantó evidencias en el sitio del ataque y en los restos calcinados del vehículo utilizado por los agresores. La Fiscalía General del Estado abrió una indagación previa por el delito de asesinato, mientras la Policía Nacional trabaja en identificar a los cuatro hombres que participaron en el operativo armado.
El uso de vehículos con apariencia policial para cometer crímenes representa un riesgo adicional para la ciudadanía, que pierde confianza en las unidades reales de patrullaje. Autoridades locales analizan reforzar los mecanismos de verificación de placas y unidades oficiales en circulación por Machala mientras avanza la pesquisa sobre el asesinato de Zambrano.
Impacto en la seguridad de El Oro
El crimen se suma a una serie de hechos violentos que golpean a la provincia de El Oro en las últimas semanas y que motivaron medidas extraordinarias del Gobierno nacional en la zona costera. Comerciantes y vecinos del barrio T-Winson reportaron temor a salir de sus viviendas tras el ataque, y varios negocios cerraron sus puertas horas antes de lo habitual.
Organismos de derechos humanos han advertido sobre el riesgo que representa la suplantación de vehículos oficiales para la confianza ciudadana en instituciones de seguridad. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado en informes previos sobre violencia en la región que la infiltración de símbolos estatales en actos criminales erosiona la percepción de legitimidad de la fuerza pública, un fenómeno que expertos en seguridad ciudadana vinculan al fortalecimiento de bandas armadas en zonas con alta presencia del crimen organizado.
La Policía Nacional mantiene un cerco en el sector T-Winson y solicitó a la comunidad aportar videos de cámaras de seguridad privadas que pudieran haber captado el recorrido del vehículo incendiado antes y después del crimen. Las autoridades no descartan nuevas detenciones en los próximos días conforme avancen las pericias sobre el fusil calibre 5.56 hallado en la escena.









